Articulos

Universidades del Paraguay y estudiantes se amoldan a la modalidad online

(Por Mila Cáceres) El confinamiento Covid-19 coronavius está cambiando de golpe muchas de nuestras rutinas y hábitos. Para la mayoría de estudiantes, significó pasar de clases presenciales a estudiar a distancia. Todo de golpe y prácticamente sin previo aviso.

¿Cómo vivieron esta situación sin precedentes? ¿Qué impacto tuvo en su aprendizaje? Para conocer la realidad de esta situación preguntamos a algunos estudiantes universitarios, especialmente a los que están en su último semestre, los obstáculos que fueron atravesando por los cambios generados tras la pandemia.

Al analizar las respuestas recibidas podemos destacar los siguientes aspectos, según los estudiantes la mala calidad de la enseñanza online que recibieron fue una de las disconformidades.

La gran mayoría, recurrió a aplicaciones como “Zoom” o “Microsoft teams” para continuar con los métodos de enseñanza, lo que para muchos significó un obstáculo ya que no contaban con los recursos necesarios, factores como estar con mucha gente en una casa pequeña, no tener una conexión de internet estable -en Paraguay solo el 44% de la población tiene acceso a internet-, no contar con una computadora y espacios de estudio, sumando eso al estrés general de la situación dificultaron el estudio.

También, una de las quejas más frecuentes fue que los profesores no desarrollaban las clases ni por videoconferencia y se limitaban solo a subir apuntes y saturaban con tareas y entregas, lo cual destacaron que no ocurriría si el semestre era presencial.

Según contaron los universitarios, son muchos los profesores que no saben manejar bien las plataformas digitales, lo que les resultó en un caos y pérdida de tiempo. El estrés y la ansiedad, que ya son una problemática para muchos estudiantes universitarios, se ven agravados por la misma situación de confinamiento.

Por otro lado, algunos estudiantes vieron el lado positivo, ya que ante la suspensión de actividades y con la modalidad online se dieron reducciones en las cuotas, algunas universidades que ya contaban con sus respectivas plataformas digitales hasta otorgaron herramientas ofimáticas para el uso.

Exclamaron que les gustaría que algunos profesores respeten el horario establecido, que impartan las conferencias en los días establecidos en el horario presencial. También comentaron sobre la comodidad de no tener que hacer el trayecto de ir hasta la universidad y no gastar en movilidad (pasajes, combustible), por citar algunas.