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The Dark Knight: 10 años de la obra cumbre

(Por Marcelo Rodríguez) “Cambiaste las cosas, para siempre” – Una de las recordadas frases del Joker en esta fabulosa cinta del director inglés Christopher Nolan. Estas palabras se aplican fácilmente a todo lo que logró esta taquillera producción, que más allá de cambiar al propio género, trascendió para codearse con las mejores películas de la historia.

Dejar de reconocer la sensacional ejecución del MCU (Marvel Cinematic Universe) para mezclar historias de cómics con diversión sería un delito. Tras prueba y error con las primeras entregas de Iron Man, Thor y Capitán América, finalmente llegaron a un nivel optimo de entretenimiento, pero resulta imposible negar que “The Dark Knight” sigue siendo el mejor largometraje basado en personajes de historietas. Razones hay miles, pero voy a tratar de resumirlas en 7 puntos que personalmente considero interesantes:

1. Easter eggsLa película está repleta de “huevos de pascuas” o como quieran llamar a estas golosinas geeks, lo cual dobla la diversión para cualquier fanático. Desde la carta del Joker haciendo una clara referencia a la canción de Eminem “The Real Slim Shady”, hasta la máscara que usa para robar el banco, que fue inspirada en el capítulo “The Joker is Wild” de la serie de los 60. Nolan abre toda una tienda de dulces repleta para el agasajo. El resultado está a la vista, e inclusive se puede escuchar en ocasiones, como cuando vemos por primera vez la cara de Heath Ledger maquillado como el Guasón y la nota del cello eléctrico pasa de D a C.

2. Hilo conductor
La primera imagen que vemos son explosiones y llamas azules, que luego dan paso al título. De esta forma el director nos muestra el ingrediente principal de toda su obra: el fuego. Su villano está obsesionado con la gasolina y la dinamita. El payaso hace volar un hospital, quema viva al interés amoroso de Batman y le prende fuego a una montaña de dinero. Un buen hilo conductor es vital en una historia, por más simple que parezca. Para sus otros dos filmes sobre Batman, el director de Memento utiliza murciélagos para Batman Begins y hielo para The Dark Knight Rises, cerrando así sus presentaciones creativas con marca registrada.

3. Cercanía a la realidad
Permitirnos creer que Batman y el Joker podrían existir es un gran acierto de Nolan. La forma tan fresca de presentar al príncipe del crimen como un ladrón anárquico que usa maquillaje es brillante. Eso sumado a las herramientas tecnológicas, pero 100% reales de Bruce Wayne (cosas que en serio podés conseguir online), nos dan esa sensación de realismo que humaniza más a los personajes, sin desvirtuarlos en esencia. Algo que lastimosamente David Ayer no pudo lograr con Suicide Squad.

4. Frases célebres

Internet está plagado de frases que nos regaló el guión de este film. “Yo creo que lo que no te mata te hace más extraño”, “Algunos hombres solo quieren ver el mundo arder”, o “La locura es como la gravedad. Basta con un empujoncito”. Son algunos ejemplos de estas citas que actualmente ya forman parte de la cultura popular. Son pocas las películas, inclusive en la historia del cine, que se pegan semejante lujo.

5. Escenas memorablesLa memoria nunca miente cuando tratamos de recordar algo que marcó nuestros sentidos, sobre todo en el cine. El robo del banco, el truco del lápiz incrustado en la cabeza de un gánster, la batalla entre el camión y la batimoto. Como mínimo hay 5 escenas en este film que vas a recordar por el resto de tu vida. Fotografía impecable, música exquisita y edición utilizada como herramienta hacen que todo funcione en armonía. El interrogatorio, por supuesto, es un punto aparte. La visión de Nolan aporta seguridad en un ambiente casi experimental pero estudiado, en donde se rompen reglas cinematográficas para crear nuevas y mejores formas de contar algo. Sumándole a eso el fantástico guión y las premiables actuaciones de Ledger y Bale, la escena se convierte en una clase magistral del séptimo arte.

6. Guión atrevidoNolan, junto a su hermano Jonathan, se inspiran en títulos de colección como “The Long Halloween” o “The Killing Joke” para escribir un nuevo capítulo en la historia de estos personajes. Hasta el estreno de la cinta en el 2008, las películas de super héroes funcionaban bajo una misma fórmula práctica: Trajes lindos, el destino de la tierra está en juego y todo termina con una batalla épica. La intención del director es diferente desde el inicio. Más allá de Gótica y sus ciudadanos, la película se centra en la lucha de los dos antagonistas más importantes de la ficción. La fuerza imparable del Joker contra la inamovible justicia de Batman. El bien y el mal personificados en dos individuos mentalmente tocados que rozan la psicopatía.

7. Un gran antagonista
Es una locura pensar en “The Dark Knight” sin el Joker, pero ciertamente, tampoco podríamos imaginarnos a este personaje en otra película. Villano e historia fueron hechos a medida y funcionan juntos como un todo. La elección del actor para el rol fue muy criticada por los fanáticos. Heath Ledger venía de cintas dramáticas y románticas, mientras seguía en nuestras retinas la interpretación de Jack Nicholson (personalmente para mí el mejor Joker de la historia) en el Batman de Tim Burton (1989). Sin embargo, el australiano supo encontrar otros matices en el personaje, sacando a la luz aspectos que son propios del payaso pero que aún no habían sido explorados y presentados en la pantalla grande. Un premio Óscar a mejor actor le mereció tanta dedicación a un papel que sin saberlo, sería el más representativo de su carrera.

Para finalizar, es razonable que para DC cómics resulta casi como una maldición tener en su catálogo esta película que desde muchas perspectivas ya es de culto. La forma en que usa la oscuridad y la sostiene como piedra angular es algo que trae maltratando a la franquicia por décadas. En los últimos años trataron de seguir con esa línea, bajo la mirada de directores como Zack Snyder, sin buenos resultados. Y es que justamente el éxito de Nolan no se sostuvo en seguir lo predeterminado, sino en romper el orden establecido introduciendo un poco de anarquía al cine.