Conciertos

Sonata Arctica y un cálido concierto en frío en el BCP

(Por Wilberto Jara) ¡Tanto tiempo, querido lector! Hace rato ya que no recorría por estos pasillos, para contarte las aventuras que cada concierto otorga. Esta ocasión toca hablar de lo que vivimos en el esperado concierto de Sonata Arctica.

Justo decirlo, recital que realmente nunca espere ver en mi vida cuando escuché por primera vez “Wolf and Raven”, allá por el 2001. En esos años, el Power Metal era bastante popular por estas regiones, tanto así, que unos años después vino el mismísimo Angra durante la gira de lo que considero particularmente como su mejor álbum, hablo de The Temple of Shadows. Pero bueno, eso es algo anecdótico, vamos a lo que fue el concierto.

Antes de seguir, te voy a contar (a lo mejor con un tono bastante “yellowrista”), algunas cosas que se dieron durante la previa, porque lo amerita. Y la verdad que tengo que llenar luego este espacio, además, hoy me agarro el bicho del chusmerio.

Las cosas estaban organizadas de tal forma que empiece a las 20:30, con Mythika como grupo telonero, bueno, las cosas no se pudieron dar y al final ellos no pudieron tocar. ¿Por que no pudieron tocar?, creo que eso los verdaderos protagonistas son los únicos que pueden hablar con propiedad, pero los temibles “rumores de pasillos”, cuentan que las cosas se retrasaron terriblemente por un cambio de ubicación del escenario a último momento.

La cosa sería que los muchachos de la banda llegaron a “Parawhy”, se mandaron una partuza épica (no la banda), y repentinamente “puff”, se fue la luz en el boliche por la tormenta que azotó Asunción ese día, pero no se fue un ratito nomás, sino que un largo tiempo luego y eso habría argelado a los muchachos, no antes sin hacer sus citas “de rigor” para conocer un poco de la producción femenina local (ya se, al o mejor estas diciendo ¿y que carajos me importa?, pero espera un rato y vas a ver porqué cuento esto).

Al día siguiente, después de haberse mandado la alta joda, llegaron hasta el Banco Central del Paraguay y vieron la ubicación del escenario, e inesperadamente, decidieron que no les gustaba un montaje al aire libre, diciendo que después de la tormenta de la noche anterior y el corte de luz, no querían arriesgarse a perjudicar sus equipos. Bueno, esa fue la excusa, al menos eso es lo que escuche (habrá que ver realmente si es que la organización realmente no menciono el hecho de tocar al aire libre o cosas asi).

Después de la super sorpresa que dio la banda de que no quería tocar en esas condiciones, se tuvo que reubicar todo el equipo dentro de un espacio cerrado, aunque más pequeño, lo cual motivó la imposibilidad de la gente que había comprado las entradas generales, de ingresar, ya que el espacio físico no estaba preparado para soportar a más personas (el auditorio tiene una capacidad solo para 500 personas, y el Teatro Lírico, que es mucho más grande, estaba alojando otro evento), por lo que hubo una demora para permitir el ingreso de la gente, y la ubicación de las mismas se complicó debido al retraso producido por tener que volver a montar todo el escenario.

sonata-arctica-paraguay11

Increiblemente, despues de volver a montar todo el escenario, los muchachos de Sonata dijeron algo así como “Ndera! ¿O sea que vamos a tener menos gente?”, lo que hace deducir que por la resaca del infierno, o alguna mala noche con sus acompañantes (ponele), les hizo poner cara de culo durante todo el dia, poniendo trabas por donde sea para no tener que tocar, total, ellos ya cobraron por el show anticipadamente. ¿Viste porqué tuve que contar toda la historia?

En fin, se resolvió lo del lugar, pero el tema era ¿podemos dejarles entrar a la gente de generales?, y el tema era que no, porque realmente no había espacio físico para poder alojar a todos los que lastimosamente quedaron afuera, sin quebrar todas las regulaciones de seguridad.

Corrían las 21:40 y ahi recien se permitió el ingreso de las personas que tenían los accesos a los sectores “Sonata” y “Arctica”, los que quedaron afuera fueron los de generales. En un momento se especuló de que realmente podían llegar a ingresar, y un grito de alivio surgió diciendo “¡aguante las putas!”, pero minutos después, finalmente el ingreso no se pudo dar.

Finalmente, el concierto . El concierto comenzó finalmente a las 22:20 más o menos (la verdad de que ni me fije en el reloj), y la gente dejó pasar finalmente todos los pesares para poder ingresar. Las luces se desplegaron y los artistas saltaron al escenario.

sonata-arctica-paraguay

Los ajustes del sonido eran bastante buenos, Tony afinaba todas las notas en un tono muy natural, y en todo momento se encargó de animar el show, no se quedó estático ni un solo segundo, aunque también, con sus gestos, hizo recordar a los camarógrafos y amigos de la prensa que dejen de filmar y sacar fotos (o sea, ¿que pedo?).

En fin, como artistas, se destaca mucho su laburo, el set list se llenó de sus últimos álbumes pero dieron unas pinceladas de “the old shit”. El tecladista destacaba por su instrumento parecido al que usa Pablito Lezcano (¿gua’u que no se percataron de eso?), y su habilidad y carisma, la velocidad del guitarrista deslumbró a los presentes y la facha del bajista hizo mojar las tanguitas de muchas de las féminas presentes, según lo manifestaron algunas de ellas después del concierto.

Del concierto en si no hay mucho que decir, estuvo muy bueno, el juego de luces daba mucha presencia al público, y la gente respondió con energía en todos los temas, lo que finalmente la banda agradeció.

Ah! Por cierto, acá esta el setlist para los que quieran revivir el concierto, y para los que no pudieron ingresar, saber que es lo que tocaron. Particularmente, lo único que faltó fue el tema que más espere, y el tema que me hizo conocer Sonata, el tema “Wolf and Raven”, que finalmente nunca llegó.

Gracias una vez más por leer estos párrafos, espero que en próximo concierto pueda relatar cosas más afortunadas de lo que paso en este, pero bueno, no todo puede ser perfecto tampoco. Nos vemos por ahí, y no se olviden… Keep fucking rockin’