Conciertos

Sepultura se adueñó del Sol de América en su paso por Paraguay

(Por Wilberto Jara) El Sol de América tiene una relación muy interesante con el metal, fue la casa en donde se hicieron los conciertos más importantes del género en la década pasada del nuevo milenio, y es que en esos años, pensar que vinieron Angra y Sepultura era impensado, recuerdo en reuniones con los perros que verle a Eduardo Falaschi y a Andreas Kisser era poder presenciar a la élite del metal mundial frente a nuestros ojos.

Ocho años pasaron desde que Falaschi, Loureiro, Bittencourt, Andreoli, Priester y Laguna pisaran aquel Sol de América colmado de metaleros que vinieron de todos los rincones de Paraguay, y los que vinieron de los países vecinos para presenciar, lo que para nosotros era inimaginable, una fiesta que con sus anécdotas (como la de Falaschi tirando el micrófono de la rabia porque no sonaba y la del man que no llegó al concierto, bueno, sí llegó, pero digamos que su estado no era el de una persona la cual podía disfrutar a pleno semejante espectáculo) quedó en la memoria de lo que pudimos vivirla.

Dos años después, y presentando su disco Dante XXI, se vino un Sepultura que aglomeró aún más gente dentro del polideportivo, con Andreas Kisser (que posó con la remera de Cerro Porteño, foto que anda circulando por ahí, y hay que decir, que no se la puso durante el concierto, para que no haya confusiones), Paulo Jr. (único miembro de la formación original de Sepultura), el vocalista, más conocido por los muchachos como el “Enorme Grone”, Derrick Green, y el baterísta Jean Dolabella, quien fue sustituto de Igor Cavalera que a comienzos de ese mismo año se iría de Sepultura por incompatibilidad musical.

Hoy, o mejor dicho, el 12 de mayo de 2012, fue una fecha que curiosamente el Sol de América volvió a juntar a los grandes que hicieron retumbar nuestros oídos la década pasada. Como jugada del destino, tendríamos en el mismo escenario que años atrás a Falaschi y Andreoli primero, y a la que en el 2006 fue presentada como la banda más potente del metal mundial, obviamente hablamos de Sepultura.

Pero la noche no se reduce sólo a esas dos mega bandas, porque la escena va creciendo, y, hay que decirlo, va creciendo exponencialmente, dado que décadas atrás era muy difícil tener la diversidad de bandas que hoy en día tenemos, diversidad que nos presentó a Muireadach por un lado, y a Mythika por el otro.

Muireadach abrió la noche, con un sonido sumamente potente, sonido que pocos pudieron aprovechar, dada la reducida cantidad de personas que estaban presentes para ver la super presentación de Murray, Mario, Cristian Mennelli, Os, Roger Teixeira, Skya y Niahm (Niahm va a estar cantando dentro de poco con nada más y nada menos que Timo Tolkki). Muireadach es una agrupación bastante jóven pero que denota un futuro muy prometedor. (Y más con la capa que tenía puesta Murray para la presentación).

Cuando Mythika apareció on stage la gente que iba llegando recién se percataba que el show ya había comenzado por un adelanto en el horario. A Mythika ya los conocemos, la voz potente de Julio, la precisión en el bajo de Os (sí, el mismo que el de Muireadach), la energía de la batería de Renato y los poderosos riffs de la guitarra de Waldir. Desde acá, lo que nos resta, es saludar a los leones que rugieron en el escenario que nos regalaba una verdadera farra metalera.

La diferencia principal de este concierto con el resto era la cantidad de público que asistió. Hay que hablar de cerca de 1.000 personas que menearon la cabeza, armaron pogo y corearon cada tema que conocían. Y sí, “no somos muchos, pero somos machos”, como diría el popular refrán, que cuadró bastante bien con el concierto, porque las pocas almas no se quedaban quietas bajo ninguna circunstancia.

Quizá, un motivo de la ausencia de muchos, fue la falta de plata, que de repente ya no era una novedad la venida de estos gigantes del metal brasilero, o vé tu a saber cuál fue el verdadero motivo de los pocos asistentes, pero si hay algo que definitivamente no se puede discutir, son las ganas que le ponen los que apoyan estos eventos, porque las ganas hicieron que esta organización se haya desempeñado muy bien en un lugar tan complicado como el Sol de América, digo complicado por el sonido, porque es bien sabido que la acústica del lugar no es la ideal para un concierto de este tamaño.

Las ganas hicieron que pudiéramos ver nuevamente a Falaschi, ídolo de Angra, que en su momento tuvo la pesada carga de llenar los zapatos de André Matos, las ganas hicieron pudiéramos ver y escuchar a Almah, su proyecto solista. Las ganas hicieron que a pesar de que éramos unos pocos, pudimos disfrutar de un ambiente más distendido, sin las presiones mayores de un público masivo, básicamente, Almah eran unos más de los perros.

Pero le llegó el turno a Sepultura, los músculos temblaban por adelantado, porque sabían que cada movimiento forzado con cada bangeo o cada mosh provocarían inevitablemente los dolores posteriores “Post-concert”, las gargantas se preparaban para gritar a todo volúmen cada uno de los temas, los conocidos y los no tanto, como si fuera que el grito de cada uno podría superar el contundente poder de los parlantes que emitían distorsiones pesadas y graves, que hacían que los latidos de cada corazón presente se acelerara. Así mismo, Sepultura revivió en cada uno de los que allí estuvieron, que hace como seis años atrás, hacían historia en la escena metalera nacional, hoy, los conciertos son variados y de corrido, cosa que en esa época no se vivía, juntar un 75.000 Gs. no era nada porque era uno de los pocos conciertos del ámbito que se vivían.

Hoy, Almah y Sepultura vinieron y nos hicieron recordar lo que vivíamos hace poco tiempo atrás, de lo lejos que estábamos de ver a nuestros ídolos de metal, hoy, Almah y Sepultura, nos remontaron a nuestras “raíces” de los que éramos neófitos en la escena. Hoy, Almah y Sepultura nos hicieron acordar que crecimos, pero que necesitamos crecer todavía más, pero que estamos por muy buena senda.

Los setlist, ya los pusieron los otros medios, aquí, les dejo nada más las impresiones que dejan en un fan de este mundo, y quiero que compartan conmigo, el largo camino del rock and roll, que nos va dejando cada vez más sorpresas gratas en un país al cual estamos muy acostumbrados a desagradables sorpresas.

Muchas gracias por leer estas líneas, les invito a que pasen a mirar las fotos. Ya no les quito más tiempo, nos vemos por ahí, pero eso sí, siempre les digo:

Keep fucking rocking!