Conciertos

Roger Waters – The Wall: 9 fechas y el mayor show audiovisual realizado en el estadio River Plate

9 fechas, 400.000 personas, 15 millones de dólares de puesta en escena, 26 canciones, 1 genio: todo
esto dió lugar a una de las giras más esperadas al sur del continente, específicamente en Argentina,
siendo testigo físico el gran estadio Monumental de River Plate.

Roger Waters, visitó por tercera vez Argentina, dejando plasmado uno de los mejores shows
audiovisuales de la historia del rock en 400.000 almas que se precipitaron a comprar sus entradas con 7
meses de antelación, porque era un show que uno no podía darse el lujo de perderse.

Durante los días en que transcurrían los conciertos, las redes sociales se llenaron de fotos del mítico
muro cargado de proyecciones y un gigante Roger acaparaba todas las portadas.

Varios paraguayos amigos fueron en diferentes fechas, entonces les preguntamos cómo vivieron el
show:

Al pasar por el estacionamiento del estadio noté 9 containers que decían The Wall, ahí empecé
a dimensionar lo que se venía, pasamos el túnel para entrar al sector frente al escenario y bue… un monumental muro semi-armado que se extendía de platea a platea, increíble! A las 21:15 aproximadamente se apagaron las luces del estadio y todo empezó con In The Flesh, sonidos de motores, aviones, balas, el sonido envolvente hacía que todo el mundo mirara a su alrededor, todo eso acompañado con luces, fuegos artificiales, pirotecnia impresionante!

En el intermedio cuando el muro cubría totalmente el escenario, se proyectaron imágenes de personas caídas en guerra o luchadores sociales, de los cuales pude ver el nombre Miguel Ángel Ramos Alfaro, paraguayo muerto en el golpe de estado del 89, también estaba el papá de Roger Waters muerto en la 2da guerra mundial entre otros. Fue la mejor experiencia audiovisual de mi vida, pero me quede con el sabor de poder experimentar en serio un concierto en vivo de Pink Floyd, creo que fuí con esa expectativa, pensé que Roger iba a poder llenar eso, digo que no lo llenó porque hubo mucho playback, creo que eso hacía que Roger se concentre más en actuar, porque tenía que hacer exactamente lo que salía en la proyección, y yo no le sentía el feeling que pegaría ver y sentir en un show en vivo. ¡En serio la mejor experiencia de mi vida hasta ahora! – Helce Melgarejo (@hellce)

Antes que nada quiero resumir con una frase el concierto, aunque no creo que haya palabras para describir lo que realmente fue esa noche mágica en el Monumental.

Para mí fue un orgasmo visual y auditivo, fue lo más impresionante que vi en mi vida. El despliegue, la sincronización, el timing de sus gestos con las cosas que veíamos en ese enorme muro de historia y magia. El show de Roger Waters fue lo más impresionante que vi hasta ahora y es algo que no me voy a olvidar nunca. – Oscar Vera (@oscarvera20)

Lo que más me gustó es que como show fue lo mejor que vi en mi vida pero lejos, hay tantos detalles, tanto que mirar, tanto que sentir, y no sólo en el escenario, en la pared o a través de las proyecciones, sino en todo el estadio, el sonido cuadrafónico es realmente impresionante, sentir la música, las risas, las explosiones y todos los efectos viniendo de todas direcciones, más de una vez me di vuelta a ver si había realmente algo detrás por ejemplo.

Roger se luce como actor y animador de la obra, no tanto como músico, justamente desde The Wall
luego es conocido por concentrarse en el aspecto creativo y no en lo musical. Algo para resaltar es la versión acústica que hace de Mother con la proyección de él en la gira original de 1980 sobre la pared.”

Temas favoritos: In the flesh, ambas versiones, la primera donde inicia con todo el concierto y la segunda la versión la más larga y emotiva; The happiest days of our lives: previa a Another brick in the wall II, la anticipación al tema es más emocionante que el tema en si para cualquier fanático me parece. Nobody home, mi favorita personal y la que más me tocó. – Marshall Cohen (@Marshall_XIII).

Sin duda alguna fue el show audiovisual más alucinante que alguien pudo haber visto, sin importar
el playback –que según leí fue desmentido-, pero no es para quitarle mérito, Roger Waters dando un
concierto de 2 horas y media apróximadamente 9 noches seguidas a sus 68 años no es joda.

Por de pronto, para los que nos quedamos sin verlo, hay una supuesta confirmación de que vuelve a principios de marzo de 2013.