Conciertos

Ripe Banana Skins presentó Oido Antena

El club River Plate el viernes pasado recibía a un clásico, no hablamos de un clásico detrás de una pelota; hablamos de una de las bandas bien vivas del rock paraguayo, más bien, de una banda que experimenta con sonidos, que van de hardcore punk a latin, para volver al skapunk, y a eso agregále coros, sí, hablámos de Ripe Banana Skins, hablámos de Pablito, Andy, Blas, Victor, Marito, y todos los amiguitos que forman la gran explosión de Oido Antena.

La banda que viene batallando desde el año 2001, arrastra entre su público presente generaciones varias (sueno a gerente de marketing), los segmentos iban de 16 a 21, de 23 a 31, ¡y quién sabe má qué cosah había ahí chicoh!

Volvamos al inicio, que me enredo, y es culpa del teclado (también, de la rubia que me está mirando acá en el café); el festishow lo abrían los The Tempranos con el early reggae que acomodoba los oidos, de paso lustraba el escenario, que al Kelito le quedaba perfecto, por lo grande, en sonido, luces, y la fiesta completa: mucha cerveza.

La presentación de la banda recorrío varios temas que todos conocemos, pero centrémonos en lo que presentaban ese día, en el color que más debía de resaltar, era Oido Antena sonando en vivo, sí, ese album que lo descargaste completito de internet, exponiéndose a la prueba máxima, adrenalina de show entre técnica músical, concentración, y feeling. O sea, se cumplió, el mejor album del año decía hola, como los grandes al nacer, llorando y sonriendo a la vez.

El punto alto entre los nuevos temas, se sintió (en el pogo), en la interpretación de “Oido Antena” el tema homonimo al album, sin dejar atrás a “Revoluciones de Colores” y “Mambo”; eso sí, el gran pogo (kilombo también en el escenario) fué con “Chismes”; y sorprendentemente al sonar “Dulsong” siguió la misma energía, que como tema no tiene tanta polenta (energícamente hablando, el ritmo), pero qué importa cuando todos se saben la letra, y todos cantan. Es el mayor regalo y forma de agradecimiento del público a sus artistas.

Pogo de inicio a fin, a más de uno le quedó el oido con forma de antena, por algún que otro cabeceo sin querer, lo más lindo, ver gente que ni se conocía, abrazada en el pogo, plus, hace mucho no se veía a las chicas entrar de forma masiva a un pogo. Eso se merece más que aplausos, mucha admiración.

Andy lo dijo “ahora va sonar un temita, después nos vamos a la mierda”. Y qué lindo es irse a la mierda acompañados de amigos, o gente en la misma vibra, eso no se compra ni con todo el canon digital que puedas obtener.

Felicidades Ripe Banana Skins, así como rezaba la bandera de unos fans “gracias por venir a Paraguay”. Sigan derrochando rock and roll, que nosotros seguiremos con la fiesta encima mientras ustedes sigan armando kilombo desde arriba.

¡Somos más somos más, somos cada vez más!