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¿Por qué Paraguay no es el país más feliz del mundo?

La respuesta, posiblemente, la tengan los eruditos, los diplomados, los certificados, los que están detrás de su escritorio de plata.

Donde abunda el chisme, abunda la mentira. Donde abundan los noticieros con noticias que no dan de comer, sino que dan hambre a la población, donde abunda oro bajo tierra que sale por los aires pero no queda entre cielo y montaña. Donde antes de informar en portadas de periódicos, vemos declaraciones de un futuro hecho mentira. Donde, cuando las papas queman, el Presidente una de dos, o dice un disparate, o el silencio nos hace sombra.

Dicen que, la felicidad es lo que uno hace para cambiar su rededor, esas pequeñas cosas que posiblemente no estemos haciendo tan bien como nos hacen sonar.

Donde no se lee, tampoco se produce. Entre tanda y tanda abunda el alcohol -¿pero el culpable es el consumidor?-, no la promoción de libros de autores paraguayos -y eso que estamos en el año del Centenario de Augusto Roa Bastos-, y no, la autoayuda no puede pesar en la balanza de qué leemos y qué no leemos.

Además ¿Qué importa leer la factura de Ande si Ña Victoria no tiene para pagar la luz? ¿Le importará a Joselo que Itaipú sea la gran grandeza que grandilocuentemente hace noticia al dos por tres? ¿O la factura de agua de Euclides, si el agua que se consume está contaminada hasta en hospitales públicos? ¿Nos matan o nos matamos entre nosotros? ¿Importa más la grieta en un puente que aquel que está durmiendo bajo el puente y no bajo un techo que lo resguarde del sol y la luna? ¿Un gol de la albirroja para calmarnos a todos?

Paraguay no es el país feliz que se había pintado al asumir HC ¿Pero se puede pintar un cielo nuevo? Posiblemente, pero no así como lo están pintando, con rascacielos que no dan sombra a sus costados, con carne que va en donación al exterior pero que no llega a los semáforos de las capitales del Paraguay. Esta galería de arte ya aburre, no atrae a sus pasillos nada más que al hartazgo y la desolación, los peores enemigos de cualquier artista.