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Apenas conocido el anuncio oficial del Papa Francisco, con relación a su proyectada visita a nuestro país, entre el 10 y 12 de julio de 2015, el hervidero de rumores y debates con diferentes posturas no cesó, sino que al contrario fue “in crescendo”. Expectativas de todo tipo se desataron en diferentes ámbitos de la sociedad, especialmente entre los feligreses católicos, pero este encuentro, que tiene todas las aristas para conmover tanto al Paraguay como a la región, presenta dos puntos interesantes: La inyección para la economía paraguaya y la “imagen país” que proyectará Paraguay para todo el mundo.

[title]Del hambre de libertad al hambre, en casi 30 años…[/title]

 Juan Pablo II en su visita al Paraguay. Fotografía archivo de ABC color.
Juan Pablo II en su visita al Paraguay. Fotografía archivo de ABC color.

El contexto hoy es muy distinto a aquel 1988, cuando la visita de un Papa por primera vez a tierras guaraníes, desataba, inclusive, controversias políticas. Fue en los últimos tiempos de la dictadura, y la visita de Juan Pablo II se debatía en términos de apoyo a los opositores del régimen totalitario de Alfredo Stroessner o del reposicionamiento de un gobierno que iba perdiendo fuerza con la decadencia de la Doctrina de la Seguridad Nacional, algo que en toda Latinoamérica ya se venía gestando.

Casi treinta años después, un Papa (y está vez latino), Francisco, anuncia una nueva visita al suelo paraguayo. El contexto, sin dudas, ya no es el mismo. La gente ya no tiene -al parecer- hambre de libertad y utopías; hoy mucha gente tiene, simplemente, hambre.

Y si bien, podría sonar tajante, la conclusión del párrafo anterior, basta repasar las estadísticas sobre la situación social del país. La precaria situación en la que viven miles de familias paraguayas hizo que, justamente, la visita del Papa Francisco, en cuanto al costo que tendría para el Estado, pase a ser un tema relevante, casi de debate nacional.

Tras conocerse las verdaderas fuentes de financiamiento, provenientes de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) y el sector privado, la indignación de muchos dio un paso al costado, dando lugar a la esperanza en el sentido de una eventual primavera económica, como producto del movimiento comercial que el recorrido de su Santidad generaría.

El Papa traería un “aguinaldo”. Para Amilcar Ferreira, analista económico, la visita del Papa Francisco representará una movida económica muy importante para la economía asuncena y para la ciudad que confirme la presencia de su Santidad. Con una estimación más conservadora de lo que se venía hablando, Ferreira cree que se podría generar un ingreso extra de entre 30 a 90 millones de dólares para la economía paraguaya.

[quote cite=’- Amilcar Ferreira.’ align=’left’]Haciendo un análisis más reservado, calculo en unos 90 millones de dólares lo que se podría generar en estos tres días[/quote]

Estimar montos es una tarea muy difícil, no obstante, Ferreira se juega por hacer algunos números. El economista establece una base de alrededor de 300 mil turistas como máximo, que se acercarán a alguna de las actividades propiciadas por el Papa Francisco. El gasto de cada turista sería de 100 dólares por día, lo que da unos 300 dólares por cada visitante.

Ferreira considera que este monto ya cubre todos los rubros necesarios, como alimento, alojamiento y transporte de cada turista. “Para mí, haciendo un análisis más reservado, calculo en unos 90 millones de dólares lo que se podría generar en estos tres días”.

Mientras Ferreira habla de unos 300 mil visitantes y en un tono más mesurado, la capacidad hotelera de Paraguay -con unos 470 hoteles- tiene actualmente unas 11.000 camas disponibles. Es decir, la disponibilidad de los hoteles no cubre ni el 4% de la demanda que se tendrá en estos tres días de “furia” papal.

Esta situación puede ser aprovechada por las familias que tengan espacio y comodidades en sus hogares para alquilarlas a los visitantes, lo que podría significar la oportunidad de una ganancia.  “El efecto de la venida del Papa sería como un pequeño aguinaldo para toda la gente que va a poder vender sus productos de cualquier tipo por la alta demanda que se va a tener, por todo lo que se va a mover” destacó Ferreira.

El analista Amilcar Ferreira  consideró muy importante, que nuestro país logre en esos días venderse como una buena “marca".
El analista Amilcar Ferreira consideró muy importante, que nuestro país logre en esos días venderse como una buena “marca”.

Paraguay como imagen. Considerando el nivel de exposición que tendrá el Paraguay a nivel mundial, el analista consideró muy importante, que nuestro país logre en esos días venderse como una buena “marca”, teniendo en cuenta la cantidad de medios de comunicación que durante los tres días tendrá a Paraguay en el ojo del mundo. Para Amilcar, la ganancia en imagen sería una gran aliada a la ganancia prevista en el sector económico, porque eso generaría la captación de inversiones.

“Es importante que todos los sectores se sientan involucrados en la venta de nuestra marca país. En el caso de los medios de comunicación, por ejemplo, difundiendo imágenes e informaciones acerca del potencial turístico de Paraguay. Se debe proyectar la mejor imagen posible de nuestro país para que se logre también atraer inversiones”, acotó Ferreira.