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Nenecho Rodríguez, cuidacoches, y qué tienen los pobres en la cabeza?

Pareciera ser que para el intendente de Asunción -colorado de la ANR- todo se puede hacer a punta de plumazos, leyes, decretos, ordenanzas, y epitetos de redes sociales. En virales la gente aplaude sus tuitazos ¿pero qué tienen los pobres en la cabeza para hacerse cuidacoches y ser normalizados como delincuentes así sin más?

Cerca de 1.679.000 habitantes de Paraguay se encontraba en situación de pobreza en 2018, lo que representa un 24,2 % de la población total del país, de acuerdo a los datos publicados por la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC). Los cuidacoches representan parte de esa gente, que no tuvo acceso a políticas públicas ¿O amanecieron un día y dijeron: “oh! hoy quiero salir a cuidar el Jeep de tal o cual fulano en la vereda de tal colegio de ascendencia mensual impagable”?

La pobreza afecta a un 34,6 % del total de la población rural, mientras que en el caso de los residentes en áreas urbanas el porcentaje de afectados es del 17,8 %. De acuerdo a los datos, el ingreso medio de las familias paraguayas fue de 830 dólares mensuales en 2018, siendo el 20% más rico de la población siete veces más pudiente que el quintil más pobre.

En las noticias virales el nuevo intendente de Asunción sale en fotografías junto al ahora Ministro del Interior, Euclides Acevedo, la pregunta es ¿Hace falta mover tanquetas e inteligencia para sacarlos de las calles a ordenanzas municipales? Estos pareciera ser que ya no ven a los cuidacoches como otros pares suyos, otros seres humanos como ellos, en cambio, gritan que la solución de Asunción pasa por mover policias, militares y show mediático ¿Y qué de los acuerdos sociales-estructurales?

En su charla TEDX, “¿Qué tienen los pobres en la cabeza?” Mayra Arena desmitifica estos tipos de comentarios violentos como parte de esta avalancha de “sin pobres, la sociedad es más linda y mejor”. Entre otras cosas, aporta lo siguiente “Es una injusticia que a los pobres se nos condene por no ser educados, pero nadie se pregunta jamás si recibimos educación. Y a los pobres se nos condena por no ser respetuosos, pero nadie se pregunta si alguna vez recibimos respeto. Y si me pongo un poco más sentimental y abstracta, a los pobres se nos juzga mucho por ser fríos y poco amorosos, pero nadie se pregunta si alguna vez recibimos amor”.

Agrega desde su óptica “Sé que es muy difícil comprender y muchas veces se enojan cuando nos ven ser como somos. Pero ahora, cuando salgan de acá, cada vez que se crucen a un villero, un pobre, un marginal, porque se van a cruzar, porque somos un montón, porque estamos por todos lados y porque no somos invisibles como muchos dicen. Pero cuando se los crucen, antes de enojarse y preguntarse qué tienen estos tipos en la cabeza, me gustaría que piensen si se hubieran enojado con una nena que les hizo pis en el bidet porque nunca había visto un baño”.

Culmina diciendo “Lo que más se pregunta la gente es qué tenemos en la cabeza los pobres cuando nos ven tener muchos hijos. La gente se desespera cuando ve que los pobres tenemos hijos (…) Los pobres tenemos hijos porque es lo único que podemos tener y tenemos muchos, porque encontramos en cada hijo una razón para levantarnos todos los días, a pesar de nuestra pobreza (…) La realidad es que una familia que te invita a tu casa a jugar, te enseña mucho más que a usar el baño. Te enseña que la vida puede ser de otra manera y que te la podés ganar y la podés vivir de otra manera”.

Ahora ¿Qué tendrá Nenecho Rodríguez en la cabeza?