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Muhammad Ali: Cómo nos demostró cuán grande es

Cassius Marcellus Clay, Jr nació en Louisville, Kentucky, el 17 de enero de 1942…

“Cassius Clay es el nombre de un esclavo. Yo soy Muhammad Ali, un hombre libre”.

Muhammad Ali, nació en Louisville, Kentucky, el 17 de enero de 1942. Será siempre considerado como el mejor boxeador de todos los tiempos. Ganador de una medalla de oro y 3 veces campeón de la categoría de pesos pesados. Y falleció el fin de semana pasado, a la edad de 74 años.

Ali se describía así mismo como The Greatest (El Más Grande) y transitó toda su carrera como boxeador buscando demostrar y convencer al resto del mundo de que así era.

[quote align=’left’]“Soy el más grande. Porque lo dije incluso antes de que supiera que lo era”.[/quote]Tratar de resumir su carrera, su influencia y el impacto que tuvo desde aquellos años hasta estos días es por demás difícil, casi tanto como alcanzarlo en el cuadrilátero. Con 16 años estaba convencido de que podía ganarle a quién se lo proponga: “Soy joven, soy apuesto, soy rápido, soy lindo y soy invencible. Deben caer en el round que yo digo”. En 1960, alcanzó la medalla dorada en los Juego Olímpicos de Roma, venciendo a Zbigniew Pietrzykowski. Ali por entonces un amateur de 18 años, empezaría a toparse con problemas de racismo y discriminación en su país, que más adelante lo llevaría a activar fuertemente en la política.

“Volví a Louisville después de los Juegos Olímpicos, con mi medalla dorada resplandeciente. Fui a un bar donde los negros no podían comer. Quería ver qué pasaba. El campeón olímpico mostrando su medalla de oro. Me senté y pedí para comer. Me dijeron: ‘Aquí no servimos a negros’. Respondí: ‘Está bien, yo no los como’. Me echaron. Entonces caminé hacia el río Ohio, y tiré mi medalla en él”.

Ali sostuvo peleas históricas contra rivales como Joe Frazier, Ken Norton, Sonny Liston y George Foreman. Empezando su mejor etapa gracias a la obtención del título mundial pesado contra Sonny Liston en 1964, con 22 años. Aquella vez Ali pronosticó que haría caer a Liston (gran favorito para retener el título), en el octavo round y que él “flotaría como una mariposa y picaría como una abeja”. Al día siguiente de este triunfo, anunció que se cambiaría su nombre a Muhammad Ali, que significa “el amado de Dios”, ya que Clay era un nombre de esclavo y él no lo había escogido. A partir de entonces nació el provocador:

“Yo debería estar en un sello postal. Es la única forma de que me puedan pegar”.

“Sonny Liston no es nada. Necesita tomar clases de cómo boxear. Y como va a pelear conmigo, necesita tomar clases de cómo caerse”.

“No es arrogancia si tenés con qué sostenerlo”.

“Flotar como una mariposa, picar como una abeja. Tus manos no le pueden pegar a lo que tus ojos no ven".
“Flotar como una mariposa, picar como una abeja. Tus manos no le pueden pegar a lo que tus ojos no ven”.

“Archi Moore cayó en el cuarto, Liston quería más, así que como es tan grande, lo voy a hacer caer en el octavo. Soy un hombre malo. Soy el rey del mundo. Tengo 22 años y ni una marca en mi cara.”

En 1966, ostentando el título de campeón mundial pesado, el gobierno de los EE.UU lo calificó como apto para el servicio militar durante la guerra de Vietnam. Ali se negó a esto, en defensa a sus creencias y adhesión a la Nación Islam. Por esa razón se le despojó del cinturón y pasaría 3 años y medio sin pelear.

[quote align=’left’]”Pregunten todo lo quieran sobre la guerra de Vietnam, siempre les tendré esta canción: No tengo problemas con los Viet Cong… porque ningún Viet Cong me ha llamado un nigger.”[/quote]

Posteriormente, en 1970, las diferentes comisiones comenzaron a considerar la posibilidad de que Ali volviera a la actividad profesional. El 7 de diciembre de ese año venció a Oscar “Ringo” Bonavena por el título vacante de la Federación Norteamericana de Boxeo (NABF), pese a esto, se consideraba que su nivel había disminuido y ya no era el mismo.

Desde entonces sostuvo grandes peleas contra boxeadores de primer nivel como Joe Frazier y Ken Norton, contra ambos en dos ocasiones. Contra el segundo inclusive, derrotándolo después de que le rompiera la mandíbula en el segundo round. Lo mejor todavía estaba por llegar.

Ali quería recuperar el título mundial. “The Rumble in the Jungle” se pactó para el 30 de octubre de 1974 en Kinshasa, Zaire. Muhammad Ali contra George Foreman por el título mundial.

“Luché contra un lagarto. Peleé contra una ballena. Sólo la semana pasada asesiné a una roca, lesioné a una piedra y hospitalicé a un ladrillo. Soy tan malo que hago enfermar a los medicamentos.”

“Si piensan que la renuncia de Nixon sorprendió al mundo, esperen a que yo siente de culo a Foreman.”

“He visto a Foreman haciendo sombra. Y ganó la sombra”.

“Soy tan rápido que ayer a la noche apagué la luz en la habitación de mi hotel y ya estaba en la cama antes de que el cuarto se pusiera oscuro”.

El evento en sí da como para todo un artículo aparte que me encantaría hacer, obviamente, por suerte existe un excelente documental al respecto –ganador al Oscar como mejor documental en 1996-: “When We Were Kings”, que voy dejando por acá:

“Vi una película de terror, Baron Blood, que de verdad me asustó. Comparado con eso, ganarle a Foreman en Kinshasa fue sólo otro día en el gimnasio”.

“Foreman era un perdedor sin remedio en aquel tiempo, culpaba mis victorias de todo lo que puedas imaginarte. Pero hoy me cae bien, hasta uso su parrilla”.

Luego de un par de defensas a Ali le aguardaba una de las más espectaculares de la historia: contra “Smokin” Joe Frazier (la tercera entre ambos) en Manila, Fillipinas. La rivalidad entre ambos, una de las más famosas en la historia de este deporte, merecía un cierre así.

Obviamente que hay un documental al respecto. The Thrilla in Manila:

“Generalmente hago que mis rivales saquen lo mejor de ellos cuando pelean contra mí. Pero Joe Frazier logra que yo saque lo mejor de mí. Dios lo bendiga”.

“Joe Frazier es un buen hombre. No podría haber hecho lo que hice sin él. Y él no podría haber hecho lo que hizo sin mí”.

Porque también es importante saber ganar.

muhammad-ali-2Después de esto, la carrera de Ali comenzaría su descenso aunque al mismo ya no le quedaba nada que probar. Con un récord final de 56 victorias, 37 de ellas por nocaut y 19 por decisión; mientras que sumó 5 derrotas, 4 por decisión y 1 por nocaut técnico. Fue reconocido por la revista The Ring como el campeón indiscutido de los pesos pesados entre los años 1964 a 1971, 1974 a 1978, y 1978 a 1980.

“El nocaut lo verán todos menos Holmes. Aún no he conocido a nadie capaz de ver su propio nocaut”. Antes de su última pelea, en 1980.

“Ser campeón mundial cuatro veces será un récord histórico. Vuelvo por la inmortalidad. Ser inmortal y después morir, ese es mi lema”. Antes de su fallido intento por recuperar el título contra Larry Holmes en 1980.

“Yo fui el Elvis del boxeo, el Tarzán del boxeo, el Superman del boxeo, el Drácula del boxeo, el gran mito del boxeo”.

“Ver volver a Foreman para ganar el título me motivó, me dieron ganas de volver a mí también. Pero llegó la mañana siguiente y me tenía que levantar para empezar a correr. Me recosté en la cama y dije: Está bien, igual sigo siendo el más grande.”

Luego de tantos años y una carrera tan brillante como extensa, lo que haya para decir solamente puede ser dicho desde las palabras del más grande.

“Hay dos cosas que son difíciles de ver y de golpear. Una es un fantasma y la otra Muhammad Ali.”

“¿Cuánto medís? Tengo que saber de antemano cuánto retroceder para cuando te caigas”. (Frase que les decía a sus adversarios durante los pesajes).

“Esta es la leyenda de Muhammad Ali. Tiene izquierda. Tiene derecha. Si te pega una vez, duermes toda la noche”.

“El que no es lo suficientemente valiente para tomar riesgos, no va a lograr nada en la vida.”

“Señorita, Superman no necesita cinturón de seguridad”. Esto le dijo a una azafata antes de despegar. La azafata le contestó: “Superman tampoco necesita ir en avión”.

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“El Parkinson es mi máxima pelea. No, no duele. Es difícil de explicar. Me están poniendo a prueba para ver si sigo rezando, si sigo manteniendo mi fe. Toda la gente recibe pruebas de Dios”.

“Me gustaría vivir cien años”.

“La primera vez que dormí mirando para arriba no tenía opción. Si no, la medalla de oro me iba a molestar en el pecho”. Cuando conquistó el oro olímpico en Roma.

“¿Por qué nunca jugué al fútbol americano? ¡Porque te puedes lastimar jugando al fútbol americano!”

“Primero les gano por vivo, después les gano a los golpes”.

“Pensaba que si lo decía lo suficiente, podría convencer al mundo de que yo en realidad era el más grande”.

Y lo hizo. Muhammad Ali nos demostró a todos que él es el más grande. El más grande de todos los tiempos.