Conciertos

Maria Fernanda Aldana de El Otro Yo pasó por Asunción y nos llevó de viaje

Días atrás pasó por Asunción Marifer Aldana, bajista y vocalista de El Otro Yo. Ofreció una expo de cuadros en el Centro Cultural de España Juan de Salazar, y brindó un acústico desde la óptica de Noosfera, su álbum solista.

Maria Fernanda Aldana, es una artista olímpica, universal, global. Llegaba al CCEJS pasadas las 20.00hs, bajo el frío asunceno y con sus cuadros iluminando el pasillo del centro cultural. “Gracias por la invitación, ahora voy a tocar unos temitas, espero que les guste, y los cuadros también. Arranquemos el viaje”, nos decía, mientras cautivaba su voz de niña en el cuerpo de una mujer.

Acomodaba la guitarra en las tablas del Juan De Salazar, de fondo, un audiovisual como viaje óptico de colores y figuras de paisajismo dónde rotaban animales, naturaleza, avenidas desconocidas, estrellas, burbujas; se podría decir que para muchos era nuestro primer viaje en un acústico con tan peso conceptual que perdidos en el espacio exterior nos ibamos llenando por dentro, era la música, el universo, y la fantasía de vivir: “esta se la dedico a mi hijo, los hijos no son nuestros son de la vida”, decía Marifer, no sabíamos a dónde ibamos con el viaje, pero no importaba, el viaje era el principio y el fin del disfrute en sí mismo.

Cada tema lo cerraba con un “gracias, en serio gracias”, y al tema que seguía le daba su símbolismo correspondiente: “este tema se llama Castillo, ese lugar dentro nuestro que nadie puede tocar y es sólo nuestro”. El viaje claramente, era interno, y los arquetipos y los signos de musa representados en melodias se hacían presentes. Noosfera en acústico, exquisito para el alma.

“Saluda, y fuma”, Marifer se despedía de Asunción con la promesa de volver, y una vez más agradeciendo al público, la humildad como connotación de unidad y transparencia, misma unidad que correspondía al show y a los tracks que se sucedieron en las almas de todos los presentes. Estés dónde estés, Maria Fernanda Aldana, iluminaste un espacio oscuro, en aquellos que necesitábamos un viaje.

Un viaje interior que vale la pena repetir.