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Los fundadores de la Iglesia de Satán vs El mundo oculto de Sabrina

El remake de Sabrina, la bruja adolescente, que no se parece en nada al show de los noventa se ha convertido en una serie de culto creada por Netflix. Se ganó todo tipo de críticas, desde la desaprobación de los cristianos, admiración de los fanáticos y ahora, nada más ni nada menos que una demanda por parte del Templo Satánico.

La demandada tiene como causa la infracción de derechos de autor, violaciones de marcas registradas y daños a la reputación, piden US$50 millones para reparar y compensar los daños. La acción legal se presentó a principios de noviembre en un Tribunal de Distrito, en Manhattan.

Los fundadores de El Templo Satánico, Malcom Jarry y Lucien Greaves, acusan a Netflix y Warner Bros. de copiar exactamente una de sus deidades llamadas Baphomet, que aparece en el 4 capítulo: La academia de brujas. Los demandantes aclararon que la estatua de Baphomet de ellos fue modificada y personalizada únicamente para su organización entre 2013 y 2014, les costó 100.000 dólares, y la que presenta Netflix en su serie es igual en todos los aspectos.

En el oculto mundo de Sabrina, Baphomet representa a Satán, el villano de la historia a la cual adoran y al que la joven bruja quiere enfrentar a lo largo de la serie. En la academia de magia a la que asiste, la gran estatua se encuentra en el medio del pasillo principal, aparece en cuatro de los 10 episodios que conforman la primera temporada. Esta estatua, como la de la organización, muestra al personaje con el rostro de una cabra sentado, con dos niños que parecen admirarlo.

Lucien Greaves en un comunicado enviado a Broadly expresó “Una de las misiones principales de El Templo Satánico ha sido luchar contra las cacerías de brujas y el pánico irracional de las masas… Hay signos de un renovado pánico satánico actualmente, y como satánicos necesitamos hacer todo lo que podamos para combatir esas representaciones negligentes y dañinas”.

“Los elementos únicos de la idea de Baphomet, y en particular el uso de un cofre masculino en lugar de voluptuosos pechos femeninos, y la configuración con un niño y una niña mirando a la cabeza de la estatua de la cabra fueron indiscutiblemente copiada por los acusados”, señala la denuncia donde piden que se elimine digitalmente la estatua.