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Vida y pasión: Frases inmortales de Frida Kahlo

“¿Un homenaje del tiempo, que celebra a una mujer capaz de convertir su dolor en color?” en palabras del uruguayo Eduardo Galeano sobre la mexicana Frida Kahlo (6 de julio de 1907 – 13 de julio de 1954) en Fridamanía “De Los hijos de los días”. Pintora, rebelde, con palabras que siguen retumbando en cartas con sabor a pasado aterrizando en presente.

– Hay algunos que nacen con estrella y otros estrellados, y aunque tú no lo quieras creer, yo soy de las estrelladísimas.

– Dolor, placer y muerte no son más que el proceso de la existencia. La lucha revolucionaria en este proceso es una puerta abierta a la inteligencia.

– Quisiera darte todo lo que nunca hubieras tenido, y ni así sabrías la maravilla que es poder quererte.

"Pies para qué os quiero, si tengo alas para volar".
“Pies para qué os quiero, si tengo alas para volar”.

– Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir. Que cada uno resuelva como pueda.

– Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido.

"México está como siempre, desorganizado y dado al diablo, sólo le queda la inmensa belleza de la tierra y de los indios"
“México está como siempre, desorganizado y dado al diablo, sólo le queda la inmensa belleza de la tierra y de los indios”

– Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.

 Frida Kahlo Calderón durante una fiesta popular. Fuente: Archivo Casasola.
Frida Kahlo Calderón durante una fiesta popular. Fuente: Archivo Casasola.

– Árbol de la esperanza, mantenme firme.

– ¿Se pueden inventar verbos? quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida. Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de las misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido.

– Me dijeron que era surrealista, pero no lo soy. Nunca he pintado sueños sino mi propia realidad.