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Inauguran museo a la memoria del naturalista Aimé Bonpland

Este jueves, tendrá lugar la inauguración del museo que honra la memoria del médico y naturalista Aimé Bonpland, en la ciudad de Santa María de Fe. El sabio francés vivió durante diez años en la comunidad en carácter de confinado del dictador Francia. Llegó a Paraguay, en su segundo viaje a América, con la intención de estudiar las plantas medicinales de la región.

El Museo Aimé Bonpland, que abre sus puertas, este jueves a las 16:00, en una antigua vivienda ubicada sobre las calles Mariscal López y Ciudad de Hays, de Santa María de Fe, pretende mantener viva la memoria y el legado del francés, que vivió, estudió y colaboró con la comunidad durante varios años.

El espacio cultural nació por iniciativa del matrimonio de Laurence y Denis Véne, quienes adquirieron la vivienda que albergará al museo. Denis Vène, fue embajador de Francia en Paraguay, entre los años 2004 y 2007.

“Esta casa es muy antigua. Fue construida sobre las ruinas de la escuela de los Jesuitas de Santa María de Fe, de la que quedan dos pilares antiguos y el suelo. Habíamos comprado esa casa que estaba en ruinas. Liz Kramer, entonces ministra de Turismo, nos alentó, pues no quería que la vivienda se derrumbara. Ella sabía que queremos al Paraguay, y nos motivó a crear este espacio”, comentó la periodista francesa Laurence Véne.

El Museo reúne documentos sobre la vida y las investigaciones realizadas por el francés. Varios documentos son de puño y letra de Bonpland, ampliados de sus cuadernos de anotaciones para la exposición, además de una pequeña huerta con las plantas medicinales registradas por él. “Bonpland dejó un recuerdo muy fuerte en Santa María. Incluso nos comentaron que habría dejado descendencia. Este es apenas el inicio, la casa fue restaurada y la idea es que en el jardín tengamos una huerta de plantas medicinales como las que Bonpland trabajaba. También tendremos una biblioteca, donde estará todo lo que podamos colectar sobre botánica, de historia de las plantas medicinales y de Bonpland. Allí se contará también con internet, de manera que sea posible trabajar con comodidad. Ahora solamente, damos el primer paso”, detalló. Una persona quedará como encargada del museo y tendrá la responsabilidad de abrir el espacio a los que deseen visitarlo y trabajar en él.

Laurence comentó que cuentan con el apoyo de la comunidad, de la Intendencia local y de la Junta Municipal; así también de la Gobernación de Misiones. La huerta será trabajada por estudiantes de la zona. A todo esto se suma el apoyo del Centro Cultural de la República El Cabildo. “Es un gran estudioso de la naturaleza, que demostró un especial interés por las plantas medicinales de nuestro país y por esa característica de nuestro pueblo de recurrir a ellas para aliviar todo tipo de dolencias. Nos parece justo reconocer su paso por estas tierras y contribuir a preservar su legado y memoria”, expresó la directora general del CCR El Cabildo, Margarita Morselli, quien estará presente en la inauguración del importante espacio cultural.

Ubicada en el Departamento de Misiones, la ciudad de Santa María de Fe tuvo sus orígenes en las antiguas reducciones jesuíticas. No obstante, la historia le deparaba aún más momentos memorables a esta localidad del Paraguay. Muchos años después de la expulsión de los jesuitas de las misiones (1.767), arribaría el famoso médico y naturalista francés Aimé Bonpland ( Aimé Jacques Alexander Goudjad). Nacido el 28 de agosto de 1773 en La Rochelle, hijo del farmacéutico Goudjad-Bonpland, hermano de médicos y de capitanes exploradores; de su padre tomó el apodo Bonpland, que alude a lo que fuera su pasión: las plantas.

Los acontecimientos que llevaron al sabio naturalista hasta la comunidad, fueron peculiares. Bonpland realizaba su segundo viaje a América, siempre en sus afanes científicos, esta vez, con especial interés en conocer y estudiar las plantas medicinales del Paraguay y alrededores.

Las circunstancias históricas lo ubicaron en una época de aislamiento y mano dura en la República del Paraguay, bajo el gobierno de Gaspar Rodríguez de Francia, quien no veía con buenos ojos a los visitantes de otras latitudes. Su presencia, le resultó sospechosa al dictador perpetuo, quien lo acusó de espionaje y lo confinó a Santa María de Fe (1821-1831). Según consta en las biografías escritas acerca de este célebre botánico, durante esos años, Bonpland se dedicó a investigar la fauna y flora del lugar, realizando muchos trabajos interesantes y colaborando con la comunidad, incluso en su carácter de médico y herborista.

Fue esta circunstancia la que le habría permitido nuevamente acceder a su libertad, debido a los dolores reumáticos que padecía el dictador Francia, quien, finalmente, solicitó la ayuda de su prisionero francés. Bonpland habría enviado al dictador Francia, ungüentos, cremas y plantas que lo aliviaron de sus dolencias, ganándose así la buena voluntad del hombre más poderoso del Paraguay, quien le permitió abandonar -junto con todas sus posesiones- el país. Para ese entonces, Bonpland habría tenido además de bienes materiales convencionales (como numerosas cabezas de ganado), un rico archivo de plantas medicinales de la zona, en cuya elaboración había trabajado en todos esos años.