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Hablar para emocionar: el éxito de las conferencias

Actualmente muchos eventos de prestigio presentan a importantes conferencistas que tienen como misión cautivar al público y hacer del evento algo memorable, en el que se cumpla el objetivo de negocio: captar clientes o seguidores.

La importancia de un buen conferencista.

Desde la historia antigua, el don de la palabra ha sido un factor determinante para cautivar audiencias y conseguir lo que uno se propone. En el mundo actual, donde la tecnología determina nuestro día a día, los buenos oradores siguen siendo un factor clave para persuadir a los otros.

Esto reviste vital importancia en el mundo de los negocios, donde un conferencista empático, bien informado, cercano, de buena presencia y excelente verbo será la clave del éxito para conseguir los objetivos.
La gente está ávida de aprender y una forma rápida y sencilla de hacerlo es escuchar cómo alguien con ciertas cualidades lo cuenta, es por esto que cada vez más abundan las conferencias.

Cada vez son más los eventos cuyo plato fuerte es una conferencia o varias, con personajes de renombre, que se caracterizan por excelente desenvolvimiento ante un público que, al salir del evento, estará complacido del momento que el vocero recreó para ellos.

¿Cómo organizar una conferencia?

Las conferencias son eventos muy frecuentes en varios ámbitos profesionales, como por ejemplo el académico, de marketing, grupos científicos y muchos más.

Como es algo bastante habitual, el público asistente está acostumbrado, por lo que el valor agregado y diferenciador de cada conferencia será importante para garantizar el aforo deseado.

La lista para organizar una conferencia es bastante amplia, por lo que la planificación y la organización serán fundamentales para conseguir el éxito:

  1. Selecciona la fecha: escoger el día en que se realizará el evento será el factor desencadenante para muchas otras actividades. Toma en consideración si la temática y el público asistentes se prestan para que el evento sea en la semana o en fin de semana, así como la hora. También considera la cantidad de asistentes, ya que generalmente una conferencia para 300 personas se requiere un par de días de jornada con varios ponentes.
  2. Escoge el lugar: la localización es un elemento fundamental, piensa si es adecuado para la hora que programaste. También evalúa qué otras comodidades te ofrece ese espacio: facilidad de transporte, ofrece comidas y bebidas, te apoyan con el mobiliario, conectividad, etc.
  3. Dale un nombre: esto será importante para la difusión de la actividad. Además, tener cuanto antes cómo se va a llamar el evento te permitirá organizar todo el material de marketing e identificación.
  4. Fija mecanismos para la venta de entradas: pensar en la forma en la que el público puede asistir es clave. En este punto debes decidir valor de la entrada, formas de compra y pago.
  5. Planifica el programa: una vez atajados los temas logísticos, debes enfocarte en el fondeo del evento. Organiza el programa de la conferencia, tomando en consideración los descansos para que los asistentes puedan hidratarse y comer. Planifica también el orden de los ponentes, así como los temas que cada uno va a abarcar. También decide si tu evento va a requerir de actividades de entretenimiento y recreación.
  6. Publicita el evento: según el tipo de conferencia, diseña y ejecuta un plan de marketing en el que consideres los medios más afines al público al que está dirigida la actividad.

¿Cómo escoger a un buen conferencista?

Ser un conferencista es mucho más que hablar en público. Muchos profesionales tienen el don de la palabra o pueden ser expertos en determinado tema, pero eso no los convierte en conferencista.

Aunque suene sencillo, un excelente orador es aquel que es capaz de mover, tocar e inspirar a la audiencia que lo está escuchando, y para eso hay que tener ciertas cualidades, entre las que destacan las siguientes:

  1. Es un enamorado de su tema: cada conferencista tiene su tema de experticia, ese que lo motiva y lo desvela. Solo si el ponente está profundamente enamorado del tema que está tratando será capaz de contagiar ese amor en el público.
  2. Dominar el tema: no solo debe saber de lo que está hablando, sino que debe enriquecerlo con sus propias experiencias. Las historias reales contadas de primera mano de los protagonistas cautivan a la gente.
  3. Analiza al público: antes de la conferencia y durante la misma, el orador está constantemente analizando al público para poder compartir cierta información en el momento oportuno. Un buen conferencista está en el “aquí y en el ahora”, nutriéndose de las reacciones que va obteniendo.
  4. Es dueño de su voz y su cuerpo: un buen conferencista sabe qué tono usar, qué gestos y qué movimientos, para hacer que su mensaje sea mejor interpretado.
  5. Tiene un inicio y un fin de impacto: si bien todo el discurso debe mantener a la audiencia conectada, generalmente lo que más se recuerda es el inicio y el final de la historia, por lo que el conferencista debe hacer especial énfasis en que sean memorables.

Si quieres contratar conferencistas es recomendable que te asesores con empresas de renombre y reputación internacional, como es el caso de Thinking Heads, una organización especializada en el manejo de conferenciantes expertos en distintas áreas del saber.

Bajo la coordinación de Thinking Heads se reúnen exmandatarios, políticos, deportistas, artistas y empresarios de reconocimiento internacional, que harán que tu evento sea todo un éxito.