Conciertos

Garbage: Hermosa basura en Paraguay

Garbage se presentó por primera –y esperemos que no última vez- en Paraguay en el Centro de
Convenciones de la Conmebol el miércoles 24 de octubre, dando un paso por toda su discografía en un
magnífico setlist y una puesta en escena de pura actitud.

Como todos los conciertos internacionales que se vienen realizando en nuestro país parecían tan
lejanos, sin dudas algunas el de Garbage era uno de los más increíbles. Siendo una banda mítica de los
noventa, un ícono para el género, se habían alejado bastante de los escenarios por un buen tiempo pero
volvieron con un discazo bajo el brazo y una súper gira que les está permitiendo recorrer lugares a los
que nunca habían ido antes, lo cual fue también un puntapié más para que puedan llegar hasta acá.

Un día antes del show, Shirley, Butch, Duke y Steve (más todo el crew por supuesto) arribaban nuestro
país en un vuelo comercial proveniente de Sao Paulo donde estuvieron tocando anteriormente. Un
grupo de fans los recibió en el aeropuerto y otro más los esperaba frente al hotel.

Llegó el día. Aproximadamente a las 22:00 del miércoles se apagaban las luces del salón que iba a ser
testigo de uno de los mejores shows de este año. Suena Time will destroy everything, tema de apertura
que utilizan para abrir sus shows. Salen a escena saludando uno a uno y por último Shirley Manson con
una bandera de Paraguay como capa, firmada por fans que les habían regalado el día anterior. El setlist
arranca con Supervixen, tema de aquel primer disco homónimo del 94. En las fechas anteriores (Chile, Brasil, Uruguay y Argentina) el setlist fue casi idéntico, pero en nuestro país se dieron el lujo de hacer unos cambios interesantes. Tal vez se sintieron cómodos al ser un show tan íntimo o capaz el pedido personal de sus fans en el meet&greet o quizás a través de los carteles que se desplegaban entre el público.

Recorrieron su discografía dando énfasis a Garbage con Queer, Stupip girl, Vow, una increíble versión de
Only happy when it rains con una intro lenta que todos corearon, y Version 2.0 con I think I’m paranoid,
Special, y Push it; prácticamente todos sus hits. De su disco nuevo, Not your kind of people, incluyeron
Control, The One (el cual dijeron es su tema favorito del álbum), Man on a wire, y por supuesto los
singles Automatic Systematic Habit y Blood for Poppies. Las sorpresas de la noche fueron The World Is
Not Enough (de la banda sonora de James Bond) que no suelen tocar nunca y un a capella de Shirley de
Tell me where it hurts a pedido de un cartel que tenía una fan. Y para cerrar un sublime You look so fine
en donde todo el público terminó por enamorarse de una carismática Shirley, que demostró por qué
fue y sigue siendo una referente de una de las bandas con una mujer como vocalista. Su presencia en el
escenario es pura actitud, su manejo del público es impecable, absolutamente nada que reprochar.

Parecía casi irreal tener al genio de Butch Vig tan cerca. Como todos saben es uno de los productores
más renombrados en el ámbito musical, sobre todo del rock. Produjo a bandas como The Smashing
Pumpkins, Foo Fighters, Sonic Youth, Muse, Green Day y uno de los discos más emblemáticos de los
90, Nevermind de Nirvana. Así también los guitarristas Steve Marker, responsable de que Shirley sea
la vocalista de Garbage, y Duke Erikson cargados de buena onda y humildad, se mostraron carismáticos
con el público, haciendo bromas con su frontwoman, riendo todo el tiempo como si estuvieran en una sala de ensayo. Y por si fuera poco, el bajista que acompaña a Garbage es el antiguo bajista de Jane’s Addiction. Un quinteto de leyendas para los que vivimos y crecimos los 90. Seguramente muchos volvieron a tener 15 años mientras duró el concierto, y lo sigue haciendo un poco al recordar esa noche.

Así se despedía Garbage, luego de hora y media de show, ante unas 2000 personas que salieron
contentas por haber podido presenciar semejante concierto de una vez en la vida.

¡Aguije che ra’a!