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(Por Gonzalo Recalde. Estudiante de Ciencias de la Comunicación UNA). Cuando Froilán Peralta presentó su renuncia como rector de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), los estudiantes de la Facultad de Filosofía estaban conscientes de que ya era el momento de agarrar sus cosas, dejar el campus y dirigirse a su propia casa de estudios, donde una nueva y complicada lucha tendría lugar.

El principal objetivo de los alumnos de Filo UNA es echar a la actual decana de dicha facultad, María Angélica González de Lezcano. Pero no termina ahí, también exigen que todos los miembros del Consejo Directivo, al igual que los representantes estudiantiles (que no saben leer una resolución antes de firmarla) y también los profesores que apoyan la gestión fracasada y corrupta de Ma. Angélica presente su renuncia a sus cargos respectivos.

Además, este no es un deseo que surgió la semana pasada en la mente de los manifestantes. Limpiar la facultad de la corrupción, de la mediocridad y del abuso de poder es un ideal que tienen hace ya mucho tiempo, sin dejar de lado a algunos profesores y egresados que también hoy en día están apoyando la lucha.

Por eso hoy estos chicos reclaman que María Angélica no vuelva a pisar nunca más la facultad de Filosofía. Porque no pueden dejar que una figura autoritaria esté al mando de una casa de estudios que tendría que promover, supuestamente, el pensamiento crítico en los futuros profesionales y asegurar que la libertad de expresión y de opinión estén garantizadas para todos.

Estudiantes marchan exigiendo la renuncia de la Decana de Filosofia UNA.  Fotografía: www.facebook.com/ffunanotecalles
Estudiantes marchan exigiendo la renuncia de la Decana de Filosofia UNA. Fotografía: www.facebook.com/ffunanotecalles

Son varios los motivos que hoy tiene el estudiantado para exigir que la Facultad de Filosofía sea desinfectada y purgada de todas las autoridades que les importan mucho más sus intereses personales antes que la educación de miles de personas, y eso es algo que el pueblo no puede perdonar. Porque con la educación no se negocia.

Y no podemos tener mucho menos una mesa de diálogo con una señora que jamás mostró interés por mejorar la calidad educativa que brinda la facultad, teniendo una actitud desinteresada con los alumnos que buscan aprender. Esta decana creyó por mucho tiempo que la Facultad de Filosofía es una seccional colorada más, en la cual ella puede imponer una línea de pensamiento político como por ejemplo sacar resoluciones dictatoriales para prohibir reuniones culturales o gremiales de los estudiantes, sin su previa autorización.

Por esto y mucho más, los estudiantes de Filosofía UNA siguen luchando hace ya casi dos semanas, exigiendo finalmente que María Angélica se decida por firmar la hoja de renuncia. Si ella cree que los alumnos van a dejar que todo esto termine en el “oparei”, está más que equivocada. Porque hoy los mismos estudiantes están más que convencidos de que se mueven por el camino correcto, con ideales firmes y el deseo de buscar una mejor educación para todos.

Ni el cansancio, ni el calor ni la lluvia detendrán a estos líderes que creen que se puede recibir una mejor educación, y para que ese ideal se vuelva realidad, es sumamente necesario sacar a todos los directivos corruptos, a los representantes estudiantiles planilleros y a la misma Decana para seguir creyendo que una mejor Facultad de Filosofía es posible.