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Ennio Morricone en 3 bandas sonoras legendarias

En la madrugada de este lunes falleció el mítico compositor y director de orquesta italiano Ennio Morricone en la clínica Campus Biomédico (Roma) a los 91 años, debido a las consecuencias de una caída que sufrió hace unos días lo cual le provoco complicaciones fatales en la fractura del fémur.

El célebre compositor fue el autor de más de 500 bandas sonoras para cine y televisión. Ganador del Oscar honorifico en 2006, Morricone también obtuvo el Oscar a la mejor banda sonora en el 2016 por su trabajo en “Los 8 más odiados”, filme de Quentin Tarantino, además de haber estado nominado en otras cinco ocasiones. En su trayectoria obtuvo también 2 European Film Awards, 3 Grammys, 4 Globos de Oro, 6 premios Bafta, 10 David di Donatello y un León de Oro honorífico otorgado por la Muestra de Venecia en 1995. Fue galardonado el pasado 5 de junio con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2020 junto a su compañero estadounidense John Williams.

La carrera de Morricone no sólo fue extensa, trabajó de manera incansable desde la década de los 60 hasta que decidió con 90 años que era hora de pensar en una despedida, su carrera fue rica por las ganas de explorar a través de la música los caminos expresivos que el cine posibilita. Fue el cine que le brindo al compositor italiano un lugar de privilegio en la historia, te compartimos algunas de sus bandas sonoras más destacadas abajo:

‘El bueno, el feo y el malo’ (1966): Lo que hace Morricone en el duelo final de El bueno, el feo y el malo es mágico. Su uso de las guitarras eléctricas, las voces de sopranos y coros, de armónicas y campanas, flautas y arpas. Hasta Metallica empieza todos sus conciertos con esa melodía.

‘Novecento’ (1976). Bertolucci contaba que, para él, lo que había hecho Morricone en Novecento era componer uno de los himnos más bellos de la historia del cine en alabanza al proletariado italiano.

‘La misión’ (1986): Parece increíble que cuando le llegó el encargo a Morricone, él pensó que la película le parecía tan espectacular que no necesitaría de una banda sonora. Luego no ganó el Oscar y se enfadó: el premio se lo llevó Herbie Hancock por Alrededor de medianoche, cuya música se basaba en temas previos, con lo que no era original. En cambio, La misión cualquier cinéfilo es capaz de silbar la melodía de El oboe de Gabriel.

Como todas las pérdidas humanas, esta se suma a una dolorosa despedida de una gran persona, sencilla y carismática, que dejó su huella en este mundo, aportó algo más que una simple sonrisa y estamos más que seguros que desde arriba será un Sol que siempre brillará. El funeral de Morricone se llevará a cabo de forma privada “con respeto al sentimiento de humildad que siempre ha inspirado los actos de su existencia”, según ha informado el abogado de la familia del compositor, Giorgio Assumma, tras su fallecimiento. Assumma ha explicado que el maestro “ha mantenido hasta el último momento lucidez y gran dignidad. Ha saludado a su amada esposa María, quien lo ha acompañado con dedicación en cada momento de su vida humana y profesional y ha estado cerca de él hasta el último aliento, agradeciendo a sus hijos y nietos el amor y la atención que le han brindado”. Asimismo, el compositor “ha dedicado un recuerdo conmovedor a su audiencia de cuyo afectuoso apoyo siempre ha sacado la fuerza de su creatividad”.

OBITUARIO ESCRITO POR SU PAPÁ.
Yo, Ennio Morricone, he muerto.
Lo anuncio así a todos los amigos que siempre me fueron cercanos y también a esos un poco lejanos que despido con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos.
Pero un recuerdo especial es para Peppuccio y Roberta, amigos fraternales muy presentes en los últimos años de nuestra vida.
Solo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral en privado: no quiero molestar.
Saludo con mucho afecto a Inés, Laura, Sara, Enzo y Norbert, por haber compartido conmigo y mi familia gran parte de mi vida.
Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, María, Franca y a sus seres queridos y hacerles saber cuánto los he amado.
Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni, a mi nuera Mónica y a mis nietos Francesca, Valentina, Francesco y Luca.
Espero que entiendan cuánto los amaba.
Por último, María (pero no última). A ella renuevo el amor extraordinario que nos ha mantenido juntos y que lamento abandonar.
Para ella es mi más doloroso adiós.