Gastronomia

Empanadas clásicas o al horno ¿qué tipo prefieres?

Hasta redes sociales como twitter han hecho eco de este pequeño matiz que, aunque pueda parecer insignificante, es capaz de condicionar mucho el gusto de una empanada. Las discusiones sobre las empanadas, normalmente, comienzan siendo una guerra terminológica: ¿las empanadas pueden ser realmente fritas o al horno, o en ese caso deberíamos llamarlas pastel?

Una respuesta a este conflicto podríamos encontrarla en la historia. Debemos saber que en países como Paraguay, donde esta receta ha llegado a convertirse en un plato estrella de su gastronomía, las empanadas eran tradicionalmente llamadas pasteles. No obstante, esta explicación histórica no parece satisfacer a todo el mundo y otros opinan que la diferencia terminológica radica en el modo de preparación. Las empanadas se fríen tras haber añadido el relleno a la masa. Los pasteles, efectivamente serían aquellas empanadas cuya masa hubiese sido cocida al horno.

Guerra terminológica aparte, la cuestión interesante para discutir respecto a este tema, es la –o las- diferencias en lo que al sabor y al resultado final de la empanada se refiere. Los consumidores suelen decantarse por uno o por otro bando, así que, si aún no sabemos cuál es el nuestro, a continuación, analizamos las diferencias entre ambos tipos de empanadas:

Las empanadas al horno

La principal ventaja que podemos ver a simple vista, es que estas empanadas son más ligeras. Por un lado, el hecho de no necesitar aceite durante su cocinado –aunque si lleve un poco integrado en la masa- hace que estemos ingiriendo una cantidad menor de calorías cada vez que tomamos una empanada al horno.

Por otro lado, el hecho de no necesitar pasar por la sartén para poder ser fritas, puede ahorrar el tener que utilizar como ingredientes los huevos que normalmente deben incorporarse a la masa en caso de que queramos freír las empanadas.Otra de las ventajas de las empanadas al horno la encontramos en lo accesibles que son, ya que una gran cantidad de restaurantes especializados en comida paraguaya las elaboran siguiendo este método. Podemos encontrarlas fácilmente en Restaurantes como Don Vito, donde conservan esta tradición a la hora de elaborar las empanadas.

Las empanadas fritas

En cuanto a las empanadas fritas, la primera ventaja resulta también muy obvia: pueden ser muy crujientes. Es verdad, que horneando las empanadas que hayamos elaborado utilizando una masa muy fina, también podemos conseguir este efecto, pero nunca será del todo igual. Para aquellos que aman el crujiente, no hay nada mejor que comer una empanada que se rompa como un cristalito en la boca.

Además de este motivo insalvable, las empanadas fritas poseen también otra ventaja relacionada con el sabor. Precisamente, y al contrario que lo que sucede con las empanadas al horno, el hecho de poseer una mayor cantidad de aceite y de contener –sin excepción- huevo, hará que los sabores de la masa casen y queden mejor integrados con los sabores del relleno.

Asimismo, no debemos olvidar que el tiempo que debemos dedicar a la elaboración de las empanadas fritas tiende a ser algo menor que en el caso de las empanadas cocidas en el horno.

Sea como sea, lo que está claro es que las empanadas están deliciosas. Si antes de leer este artículo no te habías planteado qué tipo de empanada es tu favorito, ahora cuentas con unos cuantos datos más que te ayudarán a decantarte por una o por otra. Si aun con esta información no tienes claro qué tipo de empanada sería tu favorito, ¡ya solo te queda probarlas!