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Electric Circus, maestros del arte tatuado en la piel

(Por Camila Rodríguez) 15 años de tinta en la piel. Martín Circus con tan solo 10 años comenzó a fascinarse con el mundo del tatuaje y a los 12 años descubrió que quería ser tatuador, que el arte de la tinta en la piel era su lugar en el mundo. Años después, junto a su esposa Claudia Giménez, artista del body piercing, abrieron las puertas de Electric Circus.

“El tatuaje en mi vida comenzó cuando era super chico” cuenta Martín. “Tenía 10 años, y mis artistas favoritos tenían tatuajes, me parecían fascinantes, era fanático del rock and roll, y después me hice fanático del tatuaje, la primera influencia fue Axl Rose, ver sus tatuajes en los 90 en videoclips me rompió la cabeza”.

instagram.com/martin_circus/

A los 12 años visitó por primera vez un estudio de tatuajes donde vio un mundo totalmente fascinante para él, los tatuadores, pelilargos, barbudos, todos tatuados. Recuerda que a su grupo de amigos y a él lo trataron super bien, hizo todo tipo de preguntas y cada una de ellas se la respondieron, salió de ese estudio y esa misma tarde se dijo así mismo que quería ser tatuador.

Ese sueño que comenzó tan joven lo llevo con él en su mente y corazón, cada vez que veía uno se interesaba sobre manera saber qué significaba, como en los 90 no había mucha gente con tatuajes visibles, su interés por ellos cada vez crecía más. Aquella meta que quería alcanzar lo mantuvo hasta los 20 años cuando decidió empezar a tatuar.

“Empecé como muchos otros tatuadores y tatuadoras de esa época, haciendo mis propias máquinas con motorcitos de radiograbadoras, desarmabas uno viejo y te armabas una maquina de tatuajes con eso. En el 2000 me empecé a tatuar yo mismo, y después me sentí listo como para someter a una persona, ahí arranco todo”.

Martín siempre trabajó de manera independiente, al principio como la información era limitada hizo caso a los consejos de buenas personas que fue conociendo, más la info de revistas de tatuajes americanas y europeas.

En el 2002, poco después de empezar a tatuar conoció a Claudia Giménez, su esposa, artista del body piercing, en un estudio céntrico en el cual ella trabajaba. Se hicieron amigos, comenzaron a hablar y salir, hasta que él hizo la pregunta “¿Por qué no abrimos nuestra propia tienda de tatuajes y piercings? Yo haciendo tatuajes, vos haciendo piercings”. Fue así que unos cuantos meses después, en noviembre de 2003 inauguran las puertas del famoso y apreciado Electric Circus.

¿Cómo es trabajar con Claudia?
Trabajar con Claudia, es genial porque que sabe un montón, maneja todo lo que es la tienda, aparte trabajar con mi esposa es genial, es super lindo, hablamos todo el día sobre nuestro estudio, de cómo mejorar, y de tener en cuenta la higiene y la salud de nuestros clientes.

¿En Electric trabajan sólo ustedes dos? ¿Cuántos tatuadores hay?
Desde un principio fuimos nosotros dos complementándonos con el piercing y los tatuajes, después yo tuve 3 aprendices, de los cuales uno trabajo con nosotros durante 8 años, Marcelo Chelo Oheler, que hace poco viajó para buscar un futuro mejor, se fue a vivir a Europa. Entonces, por ahora volvimos a ser dos, pero durante muchos años fuimos 3, y aparte de eso que un montón de amigos, invitados, tatuadores que vienen varias veces al año que ya forman parte también de esta familia.

¿Cuál es la esencia de Electric Circus?
La esencia de Electric es la amistad que se genera, más allá de que puede venir una persona a tatuarse una vez y quizás no volver, cada momento que pasan los clientes acá se vuelve muy ameno, sería la amabilidad.

¿A través de los años como se trabaja en Electric? ¿Cuál es la tendencia?
A mi me gusta tatuar de todo, creo que la tendencia en tatuajes la van marcando las modas en Internet, lugares comunes como Instagram, Pinterest. Al tatuar de todo tenemos una amplia cartera de clientes, tratamos de ofrecerle todo lo que podemos en estilos y sabemos a los clientes, y que el rango sea lo más amplio me parece genial, no todo el mundo pretende un estilo particular en su cuerpo sino a medida de que pasa el tiempo van cambiando también, a veces vos querés un estilo y otro par de años querés otro, a mi siempre me gusto la versatilidad, ser versátil en el tatuaje es lo más importante.

¿Cómo te sentís al saber que Electric cumple 15 años?
Yo me siento genial, el sueño de mi vida era Electric Circus, a pesar de que los 12 años ya supe que quería ser tatuador, no lo buscaba sino que se transformó en mi trabajo, tampoco sabía que se iba a llamar Electric Circus pero siempre fue mi sueño tatuar y tener mi estudio, y pasaron 15 años. Me siento responsable, y de las nuevas generaciones de tatuadores también, me gusta que hayan nuevos, me gustan conocerlos y si necesitan una mano apoyarlos, para que el camino no sea tan complicado como el mío y otros de mi generación.

De ahora en más, ¿a dónde apunta Electric?
Creo que seguir cumpliendo años, mantenernos en el inconsciente general de la clientela, que cuando una persona necesita de un tatuaje piense en nuestro estudio, creo que es uno de los objetivos principales, y próximamente, ya que perdimos a un valiosísimo miembro que fue Chelo, hace un par de meses, y dentro de poco, vamos a sumar a un tatuador, un amigo de la familia, y quizás, más tatuadores a la familia y obvio que siempre me visiten mis amigos que vengan a tatuar a lado mío es genial, y mantenerlo divertido no aburrido.

Por último, Martín se despide dejando un mensaje para cada niño, niña o persona que sienta que el tatuaje forma parte de su vida “Si realmente hay un niño o niña que quiere tatuar de verdad, que le gusta, que ama el tatuaje y que no entiende por qué ama el tatuaje, pero lo ama como me pasó a mí, le tiene que dedicar el 100% de sus pensamientos al tatuaje, eso lo va a transformar tarde o temprano en un tatuador o tatuadora responsable, versátil y feliz, porque si hay algo que me hace feliz todos los días es venir a trabajar de lo que amo hacer, no bajar los brazos, eso es lo más importante”.

Posted by Electric Circus Tatuajes on Friday, June 29, 2018