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El feminismo en los medios ¿qué es eso?

(Por Camila Rodríguez) En tiempos oscuros, donde el neoliberalismo esta de moda luego de una década de gobiernos nacionalistas declarados en contra de las políticas neoliberales, América Latina y en especial Paraguay cambió su dirección hacia una sociedad más fundamentalista-conservadora, y peor aún, re-fortaleció una comunicación machista, excluyente, violenta, y discriminatoria.

El Estado y los medios masivos de comunicación son responsables de la construcción del discurso y la opinión “crítica” de la sociedad en la cual vivimos que tiene una gran precarización de la educación. Se podría decir que la monopolización de los medios es inmensamente amenazante, ya que ellos dan la forma a los contenidos, manipulando a su favor y marcando la agenda de prioridades de todo un sistema social.

La sociedad está viviendo un verdadero paradigma, donde mujeres y hombres se ven afectados. Es por eso que en este año se encuentra en un momento histórico el feminismo, que puja dentro de los medios de comunicación y la sociedad paraguaya.

Sobre libertad de expresión en Internet y el género, en este caso de mujeres específicamente. Su presencia es clave en la generación de contenidos, usos y construcción de tecnología. Por un lado porque está garantizado este derecho para todas las personas, y por otro lado, este ejercicio visualiza las dificultades de este grupo para ejercer plenamente, porque hay censuras y autocensuras por cuestiones que por lo general, es cultural y machista” aporta Maricarmen Sequera, abogada, activista y co-fundadora de TEDIC.

La sociedad en la cual vivimos refleja el estereotipo de un solo modelo de belleza, donde muchas mujeres son consideradas objetos y otras simplemente eliminadas de la lista por no ajustarse a esos cánones de belleza impuestos, así se dan situaciones de violencia dentro y fuera de los medios de comunicación y la misoginia se normaliza.

Hemos construido versiones de las mujeres perfectas y hombres ideales, y en la vida real contribuimos con una sociedad poco conforme consigo misma como resultado de estereotipos de los medios de comunicación que crearon por el hecho de considerar cómo es una “buena mujer” o “un hombre de verdad”. Formamos niñas y niños dependientes a lo que la sociedad tradicional dicta, y que ante todo cambio manifiestan odio y miedo, es así como se construye una generación de ignorantes.

Por eso es importante darle cabida al feminismo en los medios de comunicación, estos tienen un enorme poder amplificativo, es generador de sentidos y a veces hace el papel de ordenador de valores. Hoy en día la comunicación paraguaya y el feminismo están en una estado incierto y esto, es motivación para ciertos hombres y mujeres para dar con una verdadera solución y generar una disrupción de la “normalización del discurso” y así ayudar a la construcción de igualdad entre hombres y mujeres.

“La presencia es importante para incluir otros puntos de vistas que por un sólo grupo de personas hombres no incluirían porque sus realidades y privilegios son distintos a la hora de habitar internet y probablemente no tengan en cuenta y que por lo general generan sesgos a la hora de crear tecnología, utilizarlo y generar contenidos y que conllevan discriminaciones (…) Sin una mirada integral que incluya a la mayor cantidad de personas, entre ella, la otra mitad de la población que son las mujeres y punto de vista de realidades distintas, no se podrá habitar libremente y segura en Internet” explica Maricarmen.

Señorxs, el feminismo llegó para quedarse ¿o queda alguna duda del cambio radical que se debe implementar para inclusión de partes en el desarrollo de narrativas estructurales?

Debemos priorizar nuestro cuarto poder para re-educar. Los medios de comunicación son los más potentes para la socialización -más en un país donde la concentración de medios queda en manos de unos pocos grupos empresariales-, y si queremos transformar la sociedad machista en la cual vivimos es necesario educar en valores de respeto a la diferencia e igualdad de derechos y oportunidades.

Está en nuestras manos contribuir a la construcción de una nueva configuración social a partir de la resignificación de la historia, cultura y política. El estado se debe obligado a hacer cumplir su rol de inclusión para el bienestar de partes.