Conciertos

El día que la familia del rock paraguayo se unió por un amigo: Rodrigo Yurú Pampliega (Dokma)

La unión hace la fuerza dice el dicho. Y no quedó mejor demostrado el pasado jueves 30 de agosto en
Kop Town donde 5 de las bandas nacionales con más convocatoria y años en los escenarios se juntaron
con la ayuda de amigos, de los perros, para organizar un concierto a beneficio de Yurú, vocalista de
Dokma, que como todos sabemos sufrió un percance hace dos semanas, sin entrar en detalles porque ya
sabemos lo que ocurrió.

Alrededor de las 21:30 una fila de 10 metros se hacía presente frente a la puerta del local, en frente
colgaba un trapo enorme con la palabra Revolber, un montón de fans con remera de Flou recorrían las
calles adyacentes, así también corrían cartones de vino para entrar en calor.

Salamandra abrió el mini festival junto con un público que coreó todos los temas de pie a cabeza; les
siguió Revolber, que no venían tocando hace un tiempo por estar laburando en otros proyectos, y eso
se notó en la energía del público al volver a escuchar temas como Jahapa, K-K-To o Astronauta Casero.
Tal vez el tema más esperado de la noche, en cual Patrick Altamirano lo presentó orgullosamente: Huye
hermano de la banda sonora de 7 cajas. Cabe resaltar lo que Patrick mismo dijo “de por ahí a todos los
presentes no les copan todos los grupos que van a tocar, pero se agradece el aguante porque eso hace a
la familia del rock nacional”.

A continuación Flou subía al escenario para deleite de todos los fans que estaban ahí con sus parches
de la banda en sus mochilas y sus remeras hechas manualmente, subiendo más aun la adrenalina a la
noche con sus temas más potentes como Ansias y Dejar morir el tiempo.

Para bajar un poco los decibeles, le tocaba el turno a la banda que lleva más tiempo bajo los
escenarios y una de las más esperadas: Pipa Para Tabaco. Como había dicho Walter de Flou antes de
retirarse “¿Hace cuanto que no ven a Pipa tocar? Yo también quiero verlos”. Sonaron Princesa Maya,
Efecto mañanero, Todo biento, Mata mi dolor para seguir rememorando aquellos festivales de solo
grupos nacionales.

La cereza de la noche la puso RBS. Así como los grupos anteriores y como mencioné al principio, es
bien sabido que los ripe son una de las bandas con más convocatoria y son sinónimo de fiesta. Como lo
habíamos predicho, se armó un feroz pogo sin importar el calor que volvió a nuestra ciudad para que
dé gusto de tomarse una birras con los perros. Con permiso de los organizadores y por ser la última
banda, RBS tocó unos temas demás a pedido del público. El setlist incluyó temas como Mentalmente
desinhibido, Estar vivo, Revoluciones de colores, Onda disco, Culo de mono, Papelitos.

Fue una noche de fiesta en donde todos aportaron su grano de arena desde los organizadores, los
grupos, técnicos, amigos y por supuesto la gente que pagó su entrada para ayudar al hermano Yurú, uno
de los músicos más antiguos de la escena del rock nacional. Creo que todas las bandas resaltaron que se
sentía bastante bien volver a tocar todos juntos sobre el mismo escenario como antes, porque eso es lo
que son una familia, hermanos que estaban ayudando a otro hermano.

Por último cabe resaltar que si se quiere se puede y desde dx.com.py y revista LaFactory le deseamos lo mejor a Yurú, que se recupere pronto para volver a escucharlo. ¡Fuerza Yuru!