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¿Dios, patria, y familia?

Lapachos coloridos por todos lados, polca y cumbia en las esquinas, calor sofocante de 40°C, el panchero vendiendo panchos y compartiendo el fútbol de un viernes cualquiera desde su tv blanco y negro con antena, un nuevo adolescente muerto a la vuelta por ajuste de cuentas entre narcos brasiguayos que comparten la bombilla del tereré.

En el país con PIB sostenido -dicen que- co-mandan tres cosas: Dios, patria, y familia. Mientras, los que mandan realmente son las financieras, los campos de soja, y las revendedoras de combustible, a quienes no le importan ni tu dios, ni el incremento de impuestos para inversión de estructura (salud, educación) y beneficios estatales, ni la familia que explotada hasta más no poder romantiza su abuso con el éxito del no poder dejar un trabajo casi esclavizante, ya que la oferta laboral es nula más allá de las propaganda del Ministerio de Trabajo ofreciendo otros puestos para nuevas formas de esclavos con papeles bajo la agencia de recursos humanos de turno -que ni pagan seguro médico-.

Las noticias dicen, «narco fue apresado y encontraron en su casa cuadros con la cara y el bigote y la panza de Pablo Escobar», «Yerno del difunto dictador Stroessner -a quién quieren repatriar- se hizo con tierras para reforma agraria y además cuenta con decenas de cuentas fantasmas en Suiza», «Intendente de Encarnación prohíbe marcha por las libertades individuales y los ddhh». Las noticias cuentan, que la farándula ya cocina jopará y cocido, que la farandulera miss tanga ya hace teatro «culto» (¿culito?), que aquel es el video viral de youtube, que la presentadora de noticiero de tv se roba maridos y cuentas bancarias, que el ex Pte. toma whisky importado del más caro.

Así se divierte la gente cuando no va al panchero de la esquina a mirar tv en blanco y negro -ni el panchero sabe que forma parte de algo llamado rating envasado para venta de comerciales-, para ponerle un poco de color a la vida se incrementa la violencia psicológica a una población que no diferencia entre lo bueno y lo malo, que no entiende historia porque en la escolar básica la historia no cuenta que existió un marzo paraguayo, no cuenta que existen negociados sobre cuerpos de personas -prostitución ilegal- que no pudieron pagar todo su crédito al usurero de turno, mucho menos cuenta que detrás de las decenas de jugadores de fútbol exitosos paraguayos existe algo llamado «el mercado negro de las piernas» o la única salida del chico de barrio a una vida ¿mejor?, mucho menos cuenta la historia del 108 y un quemado, es que esto los pone onfire como las acciones de supuesta RSE de empresas privadas que crecieron a costa de -comisiones bajo la mesa- licitaciones del estado, con donaciones de recursos de Itaipu y Yacyreta, ni que fueran iglesias católicas o evangélicas encubridoras de contrabandistas, violadores, y narcotraficantes.

Es lunes, otra vez, en este ciclo de desnoticias constantes, en el país más feliz del mundo que no se entera que está entre los 3 con mayor índice de depresión y ansiedad a nivel continental.

Pero no, mejor hablemos de los graves problemas en Venezuela y que el problema son los putos, mientras el Pte. Mario Abdo (h) no habla sobre las tierras mal-habidas de la fortuna de su familia y rosca de una de las cosas que no se hablan en la farándula local trayendo cola-tetas-y más: asesinatos, muertes, desapariciones en la época del «eramos felices y lo sabíamos», mejor ni hablemos que toda la información que consume el paraguayo la deciden tres grupos empresariales que dictan quién es lo bueno y quién es lo malo en ésta especie de narco-pornocracia, ¿y a quién p(/%!# le interesa la marca de bóxer de Cucho?

Parece que el ñembotavy domina a dios, a la patria, y a la familia. Una gran represa de caretaje total, para la selfie, el cintarazo, y otros cuentos.

Amigo sin tierra, tenga usted un inspirador inicio de semana.