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Desidia Municipal ante un evento cíclico y predecible

Según datos proporcionados por la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Armada Paraguaya, el río Paraguay llegó a 5,50 metros estos últimos días, alcanzando así el nivel crítico de inundación.

Dicha entidad establece situaciones de alerta según el siguiente:

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[column size=’1/4′]Puerto de Asunción[/column]

[column size=’1/4′]Alerta Amarilla: 4,50[/column]

[column size=’1/4′]Nivel crítico de Inundación: 5,50[/column]

[column size=’1/4′]Evaluación total: 8,00[/column]

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Este panorama se nos pintaba,  ya  el año pasado.  Es más,  nos advertían que, para febrero o marzo, volverían las inundaciones.  Me pregunto: ¿Qué hizo la Municipalidad de Asunción  para prevenir  este desastre,  al cual se ven sometidas las personas  que son invadidas por las aguas?.

Y aquí tenemos que hacer algunas puntualizaciones:

  1.  La Municipalidad solo actúa en forma reactiva, sin planificar ni prevenir  estos hechos que son cíclicos, o sea  que son predecibles.
  2.  La actuación municipal es meramente asistencialista, y esta ayuda ofrecida a los  damnificados, se convierte en prebendaría y genera la clientela política para las siguientes elecciones.
  3.  Esta forma de actuar, no planificada y de vivir en eternas urgencias,   genera  un daño inmenso. Primero, a los  damnificados. Tanto en lo económico, familiar, como social es denigrante esta “calidad” de vida.  Luego, el irreversible daño ambiental.  Y, como poco, provoca  inconvenientes de difícil convivencia  entre  los vecinos; cuyas veredas, calles y plazas se convierten en refugios temporales.

Todo esto,  debido a la imprevisión municipal  de éste y anteriores  gobiernos  de turno, tanto Ejecutivo como Legislativo, que no han tenido la capacidad de generar  propuestas de  un cambio real para la situación reinante en los Bañado Sur y Bañado Norte. Donde, con premisas sociales, culturales, ambientales y económicas, podríamos brindar vida digna que redunde en beneficio de toda la ciudadanía asuncena.

La integración real de los habitantes de ambos Bañados  con los barrios aledaños -para generar una convivencia  armónica entre vecinos de la ciudad-, ha de  generar  la seguridad  física y jurídica que estamos buscando, desde una ciudadanía activa, crítica al accionar de las autoridades y movilizada para encausar sus necesidades.