Curiosidades

¿Cómo potenciar la creatividad?

A veces, creemos que para crear un mejor estilo de vida necesitamos recurrir a grandes cambios. Sin embargo, más que grandes cambios, necesitamos adoptar hábitos de alto impacto en nuestro día a día, como caminar, distraerse, y darse tiempo para uno mismo. Hábitos que grandes mentes inquieteas como Steve Jobs, Walter Whitman y Beethoven solían practicar a menudo.

Un hábito puede cambiar completamente nuestra forma de pensar. Ese hábito puede ser algo tan simple como caminar. Así es, caminar es algo que Steve Jobs hacia muy a menudo cuando trataba con temas importantes. Incluso para personas cercanas a Steve, era familiar verlo dando paseos que lo ayudaban a aclarar su mente y desarrollar nuevas ideas.

Sus autores biográficos, Walter Issacson (Steve Jobs) y Brent Schlender (Becoming Steve Jobs), hablan sobre la preferencia que tenía por realizar conversaciones serias, hacer lluvia de ideas y tratar asuntos importantes tomando largas caminatas. Muchas de ellas las realizaba en su casa o en el campus de la compañía Apple. Incluso los empleados de Pixar comentan que para Jobs siempre fue importante tomar paseos con la gente.

Otros personajes importantes como Beethoven, Aristóteles y Charles Dickens se sabe que acostumbraban tomar caminatas solitarias para estimular el pensamiento creativo. Recientes investigaciones en neurociencia demuestran que dichos personajes altamente creativos, realmente lo estaban haciendo bien. Caminar realmente despierta nuestra creatividad y nuestra capacidad para encontrar soluciones a los problemas.

Caminar es una forma de hacerse consciente del entorno y sus detalles para así, fomentar la asociación libre. Esta es fundamental para el ejercicio creativo. Consiste en colocar en el mismo terreno conceptual ideas u objetos que no necesariamente se parecen o relacionan, pero que, al conectarlos generan soluciones a un problema o refrescan la forma de comprender un tema complejo.

Steve Jobs decía que cuando le preguntas a las personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables, porque en realidad ellos no lo hicieron, sólo vieron algo. Algo que les pareció evidente después de un rato. Eso es porque fueron capaces de conectar experiencias que ya han tenido y sintetizar cosas nuevas.

El pensamiento creativo es una de las maneras más sencillas de concretar resultados y convertir ideas en objetivos a través de la ejecución adecuada. Tener un pensamiento creativo parte de hacer buenas preguntas. Quien no sabe preguntar no puede obtener respuestas y viceversa. Con un pensamiento que sabe hacer las preguntas correctas podrás encontrar oportunidades creativas sin importar el momento en el que te encuentres.

Distraerse puede estimular el pensamiento innovador, incluso de forma más eficaz que intentar ser creativo intencionadamente. La ciencia sugiere que dejar fluir la mente puede facilitar la creatividad. La evidencia sobre los beneficios de permitirse distracciones está respaldada por la investigación.

En cierto modo, las distracciones son una forma de prestar atención, estar atento a tu entorno y notar más cosas nuevas. Estar abierto a ello te otorga la capacidad de tomar trozos de información y combinarlos de forma original para que sean útiles o adaptables. Esa capacidad de combinar diferentes piezas de información también se llama pensamiento divergente y es la base de la creatividad.