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Clubhouse es la red social donde todos quieren escuchar a todos

Un selecto club donde, gracias a la invitación de otro usuario, uno puede escuchar, por ejemplo, a Elon Musk, Mark Zuckenberg o Vladimir Putin charlando. Clubhouse ha conseguido admiradores de alto perfil y 8 millones de descargas, según el último informe de la firma App Annie, y se sitúa como una de las redes sociales revelación. Justo cuando hace un año de su puesta en marcha, está valorada en 20 millones de dólares. Esta red con una clara apuesta por el audiochat ha conseguido atraer a figuras públicas famosas y de alto perfil tan dispares como Oprah Winfrey o Drake.

Esto, sumado a la escasez de invitaciones y al funcionamiento, a día de hoy, solo para iPhones, la ha convertido en una red exclusiva y muy atrayente. “A pesar de las restricciones de uso y acceso, Clubhouse se está posicionando y consolidando. Además, reúne una buena parte de características de éxito: los directos, los contenidos efímeros, el diálogo constructivo y positivo y la apuesta por huir de la imagen y el vídeo”, afirma Ferran Lalueza, profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

A través de una invitación y después de descargar la aplicación, el usuario deberá personalizar su lista de gustos e intereses y ahondar, entonces sí, en las diferentes salas de voz. El algoritmo se nutre de los gustos de los usuarios, lo que permite segmentar de mejor forma. Para Pellicer, esto mejora el enfoque de la plataforma, ya que se entra a escuchar, a decir y a aprender y se evitan situaciones de odio o haters. “La experiencia es aquí y ahora, espontánea, en directo y sin poder recuperar la conversación, ya que no queda guardada”, explica Pellicer.

Conseguir monetizar los contenidos de calidad es lo que, según Reuters, se está planteando Clubhouse de forma inminente. En esta línea, Pellicer afirma que “el contenido de calidad en Clubhouse puede significar monetizar las charlas con personajes relevantes o contenidos con un valor añadido más allá del contenido commodity”. La aplicación se está planteando diferentes tipos de generación de ingresos: propinas, venta de tiques y/o suscripciones. De momento, no se ha decidido cómo se integrará todo esto y se está proponiendo como prueba piloto para algunas cuentas.

Otro de los puntos clave será ver si Clubhouse se mantiene cerrado y exclusivo solo bajo invitación o si finalmente se abrirá y democratizará para todos los usuarios. “A pesar del riesgo de perder la exclusividad, los gestores de esta plataforma no tienen más remedio que abrirla al máximo, porque de lo contrario estaría muy expuesta a que las plataformas mainstream (como Twitter o Facebook) acaben consolidando propuestas muy similares a las de Clubhouse y las hagan llegar a los millones de usuarios que ya tienen”, advierte Lalueza. “Para hacer frente a esta amenaza, deberá permitir acceso para poder crecer y que las otras plataformas no le ganen la batalla en su propio terreno”, añade. Una de las batallas más importantes ante este desafío será enfrentarse a la transparencia y la moderación del contenido, como ya hacen Facebook y YouTube, algo por lo que ha sido criticada.