Conciertos

CJ, el Little Ramone desató la locura en Asunción

La noche del martes 14 puede quedar en el recuerdo como el pogo más intenso dentro de un bar asunceno, y el motivo no era para menos: CJ Ramone visitaba nuestro país por segunda vez y trajo consigo altas dosis de punk rock.

Kilkenny se convirtió literalmente en una olla a presión. A las 23 puntualmente se encargó de encender la noche Jiro Okabe y su banda. Jiro es un guitarrista conocido en la escena punk por haber trabajado en colaboración con un montón de músicos, y actualmente está participando de la gira de CJ Ramone. Durante aproximadamente 45 minutos, vestido con la casaca albirroja, invadió el escenario con una brutal mezcla de punk y hardcore, y preparó al público para lo que se venía.

Pasados unos minutos de la medianoche, CJ aparece y comienza a desatar la locura, desde el primer tema el público fue puro pogo y mosh. Los encargados de seguridad poco podían hacer para detener el delirio de los fieles ramoneros. Los temas fueron pasando con una intensidad única: Let’s Dance, sus canciones propias Let’s Go, Yeah yeah yeah, luego comenzaron los clásicos de Ramones y la temperatura en Kilkenny se sentía cada vez más alta.

CJ no se comunicaba mucho con el público, no era necesario, ya que la música precedida por el inconfundible “One, two, three, four” se encargaba de realizar la conexión con todos los que fueron a ver a esta leyenda del rock, ex integrante de uno de las bandas más importantes de la historia.

Los puntos más altos de la noche se dieron con los himnos de los Ramones Rockaway Beach, I Wanna Be Your Boyfriend, Psycho Therapy, Strenght to Endure, Rock and Roll High School, The KKK Took My Baby Away, Baby I Love You y Do You Wanna Dance?, coreadas por todos los presentes. Y para cerrar el show la infaltable Blitzkrieg Bop en un solo grito (Hey Ho Let’s Go!) seguida de R.A.M.O.N.E.S.

Aproximadamente una hora de show fue suficiente para calmar las ansias ramoneras que tenía el público paraguayo, CJ formó parte en la última etapa de la banda y participó en la composición de discos como Mondo Bizarro, Acid Eaters, ¡Adiós Amigos!, entre otros. Tener la posibilidad de que visite el país por segunda vez es importante por lo que representa para el punk rock, además de ser una oportunidad única para los fanáticos de tenerlo cerca y tomarse una foto con él.