Conciertos

Apocalyptica trajo su sinfonía a Paraguay: o porque los de Finlandia hacen increíble metal

(Por Wilberto Jara) Allá por Octubre de 2011 nació una encuesta, y al mismo tiempo un hermoso hito en la historia del rock en Paraguay. Apocalyptica preguntó a sus fans del Facebook qué países de Sudamérica debería visitar. Se preguntarán ¿qué tiene que ver esto de histórico? Verán, el Paraguay no es muy conocido por tener el mayor acceso a internet per cápita, ni mucho menos por tener un público metalero masivo. Entonces, no se esperaba que de esta encuesta realmente surgiera una posibilidad auténtica de que una banda tan prestigiosa de metal venga a este rincón oscuro del Sur.

La respuesta de los fanáticos metaleros en el facebook fue sorprendente, en serio, ni el más optimista de la escena hubiese esperado que 3.400 personas le dieran click a Paraguay en la encuesta, superando por dos veces a Colombia, y bueno, la respuesta Otros. Uno podría inferir que esta participación masiva se debe a la sed que tenemos en este país de que se organicen más conciertos de verdad, no recitales “playback” que pululan por estas latitudes.

El primer paso estaba dado, la gente respondió, se necesitaba alguien que se encargue de la organización, y ahí es donde entra Diorama, que anda haciendo apuestas difíciles pero que nos alegran a los que somos fanáticos del rock.

La fecha se confirmó, 17 de enero era el día, con ansias aguardamos, y esperamos que no ocurriera algún mal augurio. Admítanlo, en serio no puede ser que justo en nuestro país nada más y nada menos que Steven Tyler pierda un diente.

En fin, llegó el día y cerca de 4.000 personas se juntaron a lo que sería una experiencia inolvidable.

Children Of The Beast: Gala a Iron Maiden.

Para comenzar entró Children of the Beast, la banda brasilera que hace tributo a Iron Maiden, ¡y qué tributo! les diré, con una escenografía que hacía escala de lo que es la inmensa proyección de los británicos, y el talento que se requiere para poder imitar a una de las bandas más grandes de metal de la historia.

Entre Aces High, 2 Minutes to Midnight, Wasted Years uno no puede más que sumergirse en el mundo de la “Bestia” y delirar, no se puede atender el orden, es demasiado épico escuchar un sonido tan similar a la banda fundada por Harris. Eddie hace su performance durante Powerslave, el estallido llega con Fear of The Dark, The Number of The Beast y por supuesto el mega clásico Hallowed be thy Name, para llenar más aún la imaginación de las almas presentes que esperan poder ver algún día a semejante leyenda, y por su puesto, no podía faltar el tema que presentaba a la banda Iron Maiden, diciéndonos a todos que las muerte nos busca a todos. Gracias Children of The Beast, les agradecemos poder pellizcar un poco lo que es la gloria de ver a Iron Maiden.

Apocalyptica: Cuando el metal y la música clásica hacen el amor

21:30 Una melodía dulce suena en el aire, se apagan las luces y hace introducción el tema On the Roof with Quasimodo, señoras y señores, de pie, Apocalyptica está en casa.

El “2010” con su toque increíblemente heavy gracias a la poderosa batería de Mikko Sirén, eso le dio paso a el tema Grace, que como su nombre lo dice tiene un aire cuya gracia es combinada con potencia aplastante. Sonaron los acordes Mi, Re, Re bemol y Do, bueno, seguro eso no te dice nada, pero si te digo que esos son los acordes de la intro de Master of Puppets seguro que vas a tener en tu mente la misma escena que yo tengo en mi cabeza cuando ellos empezaron a tocar el tema más emblemático de Metallica, headbanging everywhere y coreadas a todo pulmón, “Come crawling faster, obey your MASTER, MASTER!!!”. Hace su primera aparición para las partes vocales Tipe Jonhson, en esta ocasión para el tema The End of Me, que originalmente está vocalizada por el frontman de Bush, Gavin Rossdale.

I’m not Jesus sonaba, el tema cantado originalmente por Corey Taylor hizo mover las melenas. Continuaron con Quutamo y después quedó sólo Pertuu Kivilaakso que realizó un sublime solo dándole lugar después al tema Bittersweet, tema que en su versión estudio lo cantan Ville Vallo del grupo HIM y Lauri Ylönen de la banda The Rasmus, sí, leyeron bien The Rasmus (Problem?). Un breve respiro al público para después quitárselo con Nothing Else Matters, encendedores arriba y ojos llorosos que coreaban el tema, momento emotivo, no es necesario que se los diga, seguro que se lo imaginan, y los que lo vivieron lo saben.

Se volvió al salto y al pogo con Last Hopes, tema que lo grabó el mismísimo Dave Lombardo, baterista de Slayer. Path dio su tonada, no sin antes agradecer a los que asistieron, realmente se los veía muy emocionados a los muchachos de Apocalyptica, plus que contagiaron a los asistentes en el Sport Colombia. Es seguro que los fineses vivieron en carne propia el tema que seguía, Life Burns! (Que también lo grabó el vocalista de The Rasmus), es decir, seguro que en esas latitudes no hay una mínima de 27° a la sombra.

Acto seguido, Seek, and, Destroy (Tema en el que particularme gasté lo último que me restaba de voz), creo que no hay ninguna necesidad de decir que se armó un desmadre en ese tema, SEEK AND DESTROY!! lo gritaba Paavo Lötjönen junto con el público paraguayo, se lo enganchó con el tema cover de Sepultura, que le dio nombre a uno de sus discos, era Inquisition Symphony.

Al salir del escenario el público seguía extasiado por lo que vivía, obviamente, no podían dejarlos sin que lleguen al clímax. A su vuelta Eicca Toppinen dirigió algunas palabras diciendo que le encantó el recibimiento paraguayo, se lo notaba muy emocionado en sus palabras. Apenas terminó de hablar y ya sonaba At the Gates of Manala y I Don’t Care. Eicca se volvió a dirigir a los asistentes diciendo que en honor a que esta es la primera vez que se presentaban en el país, aunque no la última, por eso iban a interpretar una pieza que hace tiempo no la hacían “porque los amamos”.

El hombre de Arena (Enter Sandman) entraba en el estadio para delirio absoluto, los juegos de luces eran perfectos durante el gancho con el tema Hall of The Mountain King, se les pedía más, la gente no quería soltar a Apocalyptica.

Toppinen dijo “Es la primera vez que hacemos tantos encores, pero es culpa de ustedes, bastardos” y sonó el tema Farewell para culminar un concierto increíble que da augurios de muchos más en este territorio.

En serio es muy gratificante ver que los mismos artistas pasan bien cuando vienen por acá, es muy motivador ver que se van encaminando las cosas para que surjan cosas gigantes.

Gracias Apocalyptica por hacernos vivir una noche mágica, gracias a su virtuosismo y carisma dieron alegría a más de 4.000 personas en una sola noche.

Año nuevo, al parecer podemos esperar tranquilos el Apocalypsis, porque si se arman más concierto espectaculares yo creo que más de uno ya va poder morir tranquilo.