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Adiós, Satoru Iwata, el genio salvador de Nintendo

Desde las oficinas de Nintendo, esta mañana se dio a conocer la noticia de que su actual presidente, Satoru Iwata, falleció a las 55 años. El hecho ocurrió el 11 de julio pasado, aunque la noticia recién se hizo pública hoy.

La novedad tomó por sopresa al mundo entero, aunque el visionario empresario de una de las firmas de videojuegos más grandes del planeta, ya venía luchando contra tumor en la vía biliar. El año anterior había sido sometido a una operación para extraer el tumor, razón por la cual no pudo asistir a la E3 de 2014.

Iwata comenzó a trabajar para Nintendo en la década de los ’80, colaborando como desarrollador independiente en varios juegos, entre ellos las primeras versiones de la conocida saga Kirby. En 2000 se unió formalmente al gigante del ocio electrónico y dos años después se convirtió en el cuarto presidente de la compañía tras la retirada de Hiroshi Yamauchi. Desde junio de 2013 Iwata ocupaba también la dirección ejecutiva de la filial norteamericana de la compañía.

Cuatro legados memorables de Iwata

1. Earthbound
El primer trabajo de Iwata tras dejar la universidad fue en el estudio HAL Laboratory. Allí participó en el desarrollo de numerosos juegos que luego se convertirían en clásicos, aunque el caso más notable es el de “Earthbound”. Conocido como “Mother 2” en Japón, es un juego de rol para Super Nintendo donde un niño debe viajar por el mundo recolectando melodías que le ayuden a vencer a una inteligencia artificial. Su subversión de los códigos del género y su retrato ingenuo y humorístico de la cultura occidental lo condujeron al fracaso comercial, pero lo convirtieron en un título de culto. Sus virtudes se debieron al entonces director de HAL: Iwata vio el código que el estudio, en colaboración con el estudio APE, estaba realizando, y les dijo que no creía que aquello fuera a ninguna parte. Repararlo, recordó Iwata, habría costado un par de años de trabajo, así que decidió empezar el juego desce cero. En un mes lo había reprogramado por completo, sentando las bases del futuro título de culto.

Earthbound

2. Kirby
Estando en HAL dio vida a una de las mascotas más significativas y memorables de las consolas de Nintendo: la bola rosa, tierna y comilona, Kirby. De mecánicas sencillas, escenarios maravillosos y personajes espectaculares, los juegos de Kirby parten siempre (desde el inaugural Kirby’s Dream Land de 1992) de una habilidad muy particular por parte de la fantasmal esfera rosada: tragarse a sus enemigos y absorber sus habilidades.

Kirby

3. Pokèmon y Super Smash Bros
Algunos de sus logros como programador aún son recordados con admiración, ya que proceden de los no muy lejanos tiempos en los que los juegos se hacían entre un puñado de personas, no con equipos que triplican en tamaño a los que hacen fata para rodar una película. Por ejemplo, programó desde cero y sin documentación de ningún tipo, el sistema de combate de “Pokémon Stadium” para Nintendo 64 en solo una semana. Además, arregló casi sin ayuda, y en tres semanas uno de los juegos abanderados de GameCube, “Super Smash Bros”. Melee, que estaba inundado de errores y a punto de ser retrasado. Esto lo hizo siendo ya presidente de la compañía, nada menos.

PokémonStadiumCover

4. Nintendo Wii y DS
Satoru apostó ante todo por la innovación, como demostró con el proyecto Nintendo DS, que resultó ser un éxito en Japón (estando agotada en multitud de ocasiones) y en todo el mundo, luego con Wii, Nintendo 3DS y Nintendo Wii U. Parece que siguió pensando en simplificar el desarrollo y hacer los juegos más cercanos a la gente.

Esto último se fundamenta en el hecho de que el mando del sistema Wii se aleja del paradigma introducido, creado y evolucionado por Nintendo con NES y sus sucesoras y fomenta la interacción de una manera nunca vista anteriormente.

Fue uno de los empresarios del mundo de los videojuegos mejor valorados, habiendo demostrado sus aptitudes para su cargo consolidando a Nintendo como la empresa líder en el mercado del hardware de videojuegos tanto en el terreno portátil como de sobremesa. Todas sus intervenciones ante la prensa llevaban una gran carga personal que demostraba su compromiso con la industria para la que trabajaba. Se definía a sí mismo como “un gamer de corazón”.

“En mi tarjeta de negocios soy el presidente de una corporación, en mi cabeza soy un desarrollador de videojuegos, pero en mi corazón soy un gamer.”

Satoru Iwata

“Él no sólo creó tecnología, sino toda una cultura”, dijo Nobuyuki Hayashi, consultor y experto en tecnología. “No era sólo un producto del consumidor lo que él dio. Dio a la gente algo que es eterno, que la gente recordará de cuando eran niños. Era especial”.