Diseño y Publicidad

27 de abril, día del diseño gráfico

“La Mejor Manera de Cambiar el Mundo, es Volver a Diseñarlo” ¿Sabias que? Cada 27 de abril se celebra el Día Mundial del Diseño, esto surge por que en 1963 se constituyó en Londres el Consejo Internacional de Asociaciones de Diseño Gráfico, y como iniciativa de este consejo se tomo ésta fecha como el Día Cero.

El común de la gente, no tiene conocimiento de que todo lo que le rodea en su casa, en la calle, en el supermercado, en la farmacia, y albums de dvds y cds, fueron diseñados previamente antes de ser un producto de consumo; y tampoco sabe que el profesional que le dió forma, color, y marca fue un diseñador. En tu pilsen, tu pulp cola, diarios, bondis (colectivos), hasta tu reloj.

Si bien el área del diseño tiene distintos estadios como ser: el diseño industrial, el de la moda, el multimedia, el editorial, o el diseñador gráfico; todos ellos han demostrado tener un alto grado de creatividad y predisposición para ejercer su profesión. Y hablando de Creatividad y específicamente del Diseñador Gráfico.

Los Creativos parecen estar relativamente liberados de prejuicios y convencionalismos, y no le sinteresa particularmente lo que sus semejantes piensen de ellos, tienen poco respeto por las tradiciones y reglas establecidas.

Les Resulta fácil demostrar su originalidad pues tienen creatividad, para ver las cosas de forma única y diferente, al mismo tiempo de tener la capacidad de construir cualquier cosa partiendo de una información previa. No existe mucha relación entre creatividad y cociente intelectual (CI)… pero esa ya es otra historia.

Concluyendo estas lineas sobre diseño y creatividad, con una definición que reproduce Milton Glaser (el del loguito de IloveNY) que recomienda cómo debe ser un diseñador gráfico:

“El diseñador debe ser firme en todas las cosas seguras, y temeroso en las cosas peligrosas; debe evitar toda práctica y tratamiento no confiable. Ser amable con el cliente, considerado con sus asociados, cauteloso en sus pronósticos. Debe Ser modesto, digno, educado, compasivo y piadoso; ni codicioso ni extorsivo con el dinero; pero por otro lado que su renumeración sea acorde a su trabajo, a los medios del cliente, a la calidad del caso y su propia dignidad”.