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Mario Abdo, un país sin cultura es un país sin alma

Artistas, organizaciones y promotores culturales suman voces por el recorte a la Secretaria de Cultura de Paraguay y FONDEC en lo que respecta al Presupuesto general de la Nación 2020, según datos de Hacienda.

La cultura forma parte de la economía naranja o economía creativa (del conocimiento) o de industrias culturales, entre ellas suman voces para rever el recorte de 3.578 millones de guaraníes en lo que respecta a la apuesta en cultura.

En comunicado de la FIC-Federación de Industrias Creativas (APP, APA, API, CAMPRO, APC, PRODI) dicen «Esta decisión es absolutamente contraria al discurso del Gobierno Nacional desde su inicio al fomento y la promoción de la Economía Cultural y Creativa. Atenta contra las posibilidades de crecimiento del sector, trascendental para el desarrollo sociocultural y económico del país. Un país que no invierte en Cultura, está condenado al subdesarrollo».

«En nuestro país las industrias creativas aportan el 2.5% del PIB y emplean a 50.000 personas al año» concluye el comunicado.

Sectores autoconvocados hacen llamado para el día 18 de septiembre, desde las 19hs, frente al Panteón de los Héroes para tratar en «Asamblea Pública» el recorte a Cultura.

Para que se haga idea querido lector, la industria creativa es la que hace, por ejemplo, que cantes temas de Kchiporros y que estos suenen también en el extranjero, que disfrutes de películas paraguayas en el cine y que las mismas sean reconocidas en festivales internacionales, que la publicidad tenga tono paraguayo, que tengas en tu casa ese cuadro o esa prenda de ao po´i, que tu locutor favorito tenga seguro médico, que se pueda disfrutar de teatro con talento paraguayo, que tu ciudad tengan un festival cultural al aire libre, que se reconozca la gastronomía paraguaya, que tu escritor favorito sea publicado en tu país y en el mundo, que existan aventuras en formato cómic por artistas paraguayos, que se realicen talleres de arte, que se revaloricen museos y sitios de interés históricos y turísticos, que se desarrollen videojuegos paraguayos, que la historia de nuestros pueblos se siga contando en distintas formas y plataformas, que nuevas generaciones desarrollen apps para agilizar el traspaso de conocimiento y el proceso burocrático de toma de decisiones, entre otras.

Un país sin cultura es un país sin alma.